Los trabajos analizarán cómo atajar la pérdida de material pétreo y la suciedad generalizada
La Junta adjudica los estudios para la rehabilitación integral del Panteón Real
Las catas comienzan en el mes de julio y resolverán la mejor solución para rescatar los frescos

Imagen de la pérdida de película pictórica en algunos de los frescos del Panteón
león
La Junta ha adjudicado el estudio del estado de las pinturas murales del Panteón Real de San Isidoro a la empresa Arteco. Según la Dirección General de Patrimonio, en menos de un mes comenzarán las catas tras las que se decidirá el mejor método para salvar los frescos de este gran retablo litúrgico. En diez días se firmará el contrato con el objetivo de que los trabajos-”con un importe de 40.000 euros-” se inicien la primera semana de julio .
Esta empresa forma parte de un proyecto global cuyo presupuesto asciende a 4.250.000 euros y contempla la rehabilitación integral de la basílica. A pesar de que la restauración prevé el concurso conjunto de la Junta de Castilla y León y Caja Madrid, la entidad financiera aún no ha suscrito el convenio con la administración autonómica. Entre las obras que se desarrollarán con cargo a este plan destaca la investigación documental e histórica, la restauración de la fachada del Cordero, de la fachada del Perdón y ábside lateral, los tratamientos de conservación en el Panteón Real, Sala de los Arcos y Sala de Doña Sancha y la adecuación de actuales espacios museísticos.
En los estudios previos realizados en el Panteón Real se han observado pérdidas puntuales de material pétreo, suciedad generalizada, pulverización de película pictórica en zonas de pintura no restauradas o reintegraciones volumétricas defectuosas. Todo ello afecta seriamente a la capacidad expresiva de la obra de arte y deben eliminarse en aras a evitar males mayores.
El pasado verano la Junta afrontó la limpieza de los muros y paramentos de la iglesia románica, cuyo coste se elevó a 303.200 euros. La empresa Decolesa, adjudicataria de los trabajos, devolvía luz y esplendor a la piedra de un edificio que había ido ennegreciendo por el paso del tiempo y el efecto devastador de una caldera de carbón, amén del terrible incendio que sufrió en 1811. Además, la Junta ha consignado una partida de 669.819 euros en los presupuestos de este año para afrontar la restauración de la fachada principal -”desde la puerta del Cordero a la puerta del Perdón y el ábside lateral, el único visible desde el exterior-”.
La limpieza de la basílica, que consistió en un «tratamiento suave» o, lo que es lo mismo, agua, jabón Lagarto, un cepillo de raíz y mucha «muñeca», comenzó a finales de abril y concluyó en agosto, tras cinco años de preparativos y estudios previos, como el escaneado del interior del edificio .
La «piel» negra que cubría las paredes de la iglesia ocultaba sorpresas, como una columna de mármol semejante a las del Panteón Real, que había pasado desapercibida, y otra realizada con sillares romanos, igualmente «inédita».
Investigación con georradar
Hay que recordar además que aún no se han presentado las conclusiones de la investigación realizada por la profesora Margarita Torres y que desentrañará los secretos que se esconden bajo el suelo de la basílica.
La Junta ha desvelado parte de los hallazgos, que revelan que San Isidoro resguarda un gran edificio que, partiendo del claustro, moriría en las arcadas de la iglesia. Esta construcción, anterior al siglo XII, ya fue intuida por Julio Pérez Llamazares, abad de San Isidoro en los años veinte. Se trata de un edificio de planta rectangular y con dos estancias.
Además, los arqueólogos han descubierto una gran señal masiva en la zona sur del claustro que podría indicar una zona de grandes arcadas, así como cuatro columnas pareadas en la zona noroeste del patio. Margarita Torres asegura que sus muros debieron levantarse antes del siglo XII, si bien aún es pronto para confirmar si pertenece al momento en el que Fernando I edificó la primera iglesia. El tiempo lo dirá.