Félix Pacho: «La propia censura temía cambiarle algo a Victoriano»
Los dos libros sobre el arte periodístico de Crémer se presentaron ayer junto con la exposición de sus «Garabatos», que esta tarde abre sus puertas en la sala Provincia

Jesús Celis, Félix Pacho Reyero, Marcos Martínez, Alejandro Sarmiento y Adolfo Alonso Ares.
«Victoriano Crémer tiene aún mucha obra, muchos libros, que irán apareciendo en su momento», comentaba ayer el poeta Adolfo Alonso Ares, subrayando que el autor de la columna del Diario de León Crémer contra Crémer es una «fuente inagotable» de creación. Las palabras se escucharon en el Instituto Leonés de Cultura, durante la presentación de dos nuevos libros sobre la faceta periodística del decano de los escritores leoneses y de una exposición sobre su obra pictórica.
Los libros han sido editados por el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua: uno de ellos, Victoriano Crémer, cien años de periodismo y literatura , está formado por las actas del congreso que se le dedicó el año pasado, coordinado por el catedrático José Enrique Martínez; y el otro es Victoriano Crémer: el periodista , un exhaustivo recorrido por sus intensas aventuras en radio y prensa, firmado por el veterano informador leonés Félix Pacho Reyero.
Durante el acto, presidido por el diputado de Cultura, Marcos Martínez Barazón; el gerente del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, Alejandro Sarmiento manifestó que la intención de esta entidad se corresponde con la necesidad que ya proclamara Antonio Gamoneda durante la celebración del congreso: la de clasificar e inventariar la obra cremeriana, cosa que se ha abordado en estas dos obras. Por su parte, Adolfo Alonso Ares, comisario de la exposición Manuscritos y garabatos que hoy se abre a las 20.00 en la sala Provincia del ILC (calle Puerta de la Reina, 1) con la presencia del autor, indicó la excepcionalidad de la cita, puesto que su arte con el pincel sólo era conocido «por los más allegados».
Alonso Ares explicó que esta serie de cuadros está formada por 28 acrílicos, «de los cuales 12 son nuevos, no vistos en la anterior exposición de Burgos», y manuscritos de versos suyos «hechos con tinta en cuya fabricación se empleó tierra de las orillas del Carrión, el río que él cruza en su ir y venir de León a Burgos», recordó.
Otra faceta del verso. Alonso Ares consideró los cuadros de Crémer como una «ampliación» de su poesía, versos en tinta que amplían «los misterios del arte poético». Son, a su juicio, «otra forma magnífica de interpretar la realidad», «nuevos ritos, nuevos símbolos para la poesía actual leonesa». El periodista Félix Pacho reflexionó a su vez sobre lo necesario que resulta que a Crémer «se le dediquen múltiples espacios de reconocimiento público», y manifestó que lo que significó al patriarca , desde las ondas o desde las columnas, en años tan difíciles como los que siguieron a la Guerra Civil, fue «burlar la censura y subrayar los acontecimientos diarios en clave de profundidad». «Además, llegó un momento en que la gente estaba tan pendiente de lo que escribía que hasta la censura temía cambiarle algo», dijo.