El Festival de Órgano también quiere celebrar San Froilán
La Catedral acoge hoy la misa «In festo Sancti Froilani», a cargo de la Schola Antiqua y con Roberto Fesco al órgano

Los integrantes de la Schola Antiqua, en un recital.
De nuevo, otro programa inédito y novedoso en el Festival de Órgano-Catedral de León. Esta tarde, la Schola Antiqua que dirige Juan Carlos Asensio, junto con el organista astorgano Roberto Fresco, rescata una de las obras conservadas en el archivo catedralicio en honor al patrono de la diócesis, San Froilán, y que León recuerda y festeja durante estos días.
Se trata del estreno y recuperación de la Missa in festo Sancti Froilani Episcopi et Confessoris , extraída de los cantorales de la Catedral y que, según Juan Carlos Asensio, «es una de las escasas piezas hispánicas que actualmente podemos cantar con ciertas garantías de autenticidad».
«El corpus de melodías hispánicas quedó suprimido oficialmente en el Concilio de Burgos de los años 1080-1081 -”informa-”. Solamente tras la reconquista de Toledo se permitió a las seis parroquias de la ciudad continuar con la celebración del rito hispano conocido después como mozárabe debido, precisamente, al empeño en su conservación por la comunidad mozárabe de Toledo».
«Poco a poco la tradición fue cayendo en el olvido, especialmente en lo que a la música se refiere -”continúa-”. Por ello nos hemos atrevido a incluirla en la celebración. Es una apropiada manera de unir el pasado hispánico de Froilán, la época en la que le tocó vivir, con las recuperaciones musicológicas de los últimos tiempos. Se trata de un sencillo recitativo, pero con una sonoridad común a lo que hoy consideramos era propia de Hispania y de la Galia». Según la tradición, el monje Froilán, lucense de nacimiento (833), tras llevar una vida eremítica, fundó, tal y como recuerda Asensio, los monasterios de san Salvador de Tábara y Moreruela hasta que a instancias del rey Alfonso III fue nombrado obispo de León. Murió en 905 y tras su canonización es venerado como obispo y confesor.
«Hemos optado por incluir en las notas al programa -”comenta Juan Carlos Asensio-” un tropo de Kyrie («Clemens rector»), común en la celebraciones de santos obispos y confesores. Ciertamente no es de origen hispano, sino francés, pero su amplia difusión en nuestras tierras testimonia la unión con el sur del país vecino. El resto de las melodías del Proprium Missae presentan el perfil común de lo que hoy conocemos como el canto gregoriano, pero, eso sí, tamizado por el paso del tiempo».
«La sucesivas reformas a las que fue sometido el canto oficial de la Iglesia a lo largo de los siglos han dejado su impronta en los cantorales que hoy se conservan en nuestros templos. Muchos de los grandes melismas han sido abreviados pero, aún así, muestran una belleza fuera de lo común: la de la sencillez y de la inspiración de una forma de arte perfecta en su género», concluye Juan Carlos Asensio.