balonmano. Liga asobal
Un empate y gracias (28-28)
El equipo leonés no sentenció cuando tuvo opciones y pudo pagarlo muy caro
Ortigosa con sus doce tantos fue clave en el sufrido empate del Ademar.
El Reale Ademar sacó un punto en El Sargal en un partido en el que pudo ganar, pero también perder (28-28). El disputado ayer en Cuenca fue uno de esos duelos de infarto en los que pueda pasar cualquier cosa y en el que la calidad de los leoneses fue clave para arañar algo positivo. Así, un Álamo muy seguro y la infabilidad de Ortigosa desencadenaron en el empate final.
El partido parecía que en principio iba a ser un paseo para el Reale Ademar con un Doder explosivo en sus lanzamientos y una defensa con muchos centímetros en el centro que hacía imposible jugar cómodo al Cuenca 2016. Así, fueron los ademaristas capaces de conseguir un 0-3 en los tres primeros minutos de juego, porque el 6-0 funcionaba y el ataque no era bien interpretado por la arriesgada defensa local.
Sin embargo, un leonés, Diego Pérez Marne rompió la dinámica y se encargó de dar un recital en los siguientes ataques para alimentar al pivote y a los extremos y así conseguir empatar el choque en el minuto siete. Sin embargo, el parcial fue mucho más allá y los locales lograron una renta de 6-0 en los siguientes minutos para ponerse 6-3.
El partido poco a poco se convirtió en un duelo de lanzadores exteriores entre Buntic en los leoneses y Nillson en los conquenses, un duelo que se rompería a favor de los locales que abrieron brecha y se fueron al descanso con un 15-12.
A la vuelta del descanso, el Ademar de León introdujo dos cambios claros salió Kryovochlykov en el extremo y Alilovic en la portería y en ambos casos dio resultado porque no tardaron en empata para luego coger ligeras ventajas.
Sn embargo, incomprensiblemente otra vez y con ventaja por las superioridades, el León se perdió en la defensa conquense y regaló tres contragolpes consecutivos ante los que nada pudo hacer Alilovic, volviendo el choque al 20-18 para los conquenses. En estas dudas, Jordi Ribera quiso darle el mando a García Vega para dirigir mejor los ataques y lo cierto es que encontró a un Castresana para ponerse a uno, pues el pivote había estado desasistido hasta ese momento.. El empate sí que llegaría de nuevo de la mano de un enchufado Ortigosa que seguía sin fallo y puso el 21-21 en el 13 de la segunda parte.
El complemento a un extremo llegaba por el otro y la velocidad de Dennis Kryvochlykov no dejaba de hacer año a los conquense para poner a los visitantes 21-22 y con mucho peligro cuando encontraban los huecos por las alas. El partido se convierte en una cosa tan emocionante como repleta de errores, los ataques no se encuentran cómodos en ningún momento y las pérdidas se suceden en ambas escuadras.
Ribera buscó la reacción con la vuelta de Doder al ataque leonés y el sueco respondió con un tiro desde casi once metros en pasivo que se le coló a Héctor Tomás y dio alas a los suyos.
A la recta final se llegó de nuevo en igualdad. Al final Buntic se la jugó en un tiro claro y el lanzamiento se le fue alto, pero es que después le tocó el turno a los manchegos, que tampoco supieron sentenciar.