Al lucio le gusta mayo
El pésimo estado de los ríos, unido a lo mal que se pesca, está propiciando que muchos aficionados se dediquen al lucio en los cursos bajos del Esla
Hembra de lucio recién desovada. Se advierte la gran cabeza y el vientre un tanto flácido.
Dice el refranero popular que cuando marzo mayea mayo marcea, y esto está pasando en este comienzo de mes con la climatología. Bajan las temperaturas y la nieve ha vuelto a las montañas. Los ríos, que se estaban poniendo en condiciones para pescar, han vuelto a estropearse al bajar aún mas la temperatura del agua. El pésimo estado de los ríos unido a lo mal que se está pescando en este comienzo de mayo, está propiciando que muchos aficionados se dediquen al lucio en las mangas de los cursos bajos del Esla. Es sabido que desde finales de febrero a mediados de marzo, con ligeras variaciones en función del invierno mas o menos frío, el voraz depredador entra en su ciclo reproductivo, cuestión que provoca una considerable merma en su actividad. Curiosamente es la época en que son mas visibles pues no siempre permanecen ocultos en la vegetación o en las sombras, bien en reposo bien a la espera de una posible presa que invada su territorio. Las grandes hembras inician su periplo en busca del lugar mas adecuado para depositar su enorme carga de huevas de forma previa al cortejo. En sus cortos viajes aparecen acompañadas del grupo de machos, generalmente mas pequeños. A la hora de elegir prefieren los lugares ubicados a unos dos metros de profundidad nunca con el fondo raso y si cubierto de vegetación subacuática. Si vive en un río escogerá un punto en el que no haya corriente, si se trata de un embalse buscará las reculas sin movimiento, ya que en otras zonas suelen producirse corrientes térmicas. Finalizada la puesta de huevos las grandes hembras quedan exhaustas, con el vientre flácido y con necesidad de recuperar fuerzas y, por tanto, de alimentarse de forma copiosa. Es el mejor momento para pescar. A pesar de que la temporada truchera ya llevase abierta mas de un mes son cada vez son mas los aficionados que, a falta de truchas, intentan conseguir los grandes lucios.
Técnicas y señuelos. Pero el pescador de lucios debe tener en cuenta una cuestión: tienen menos fuera, pican con menos velocidad pero pican, y en esta dificultad estriba la emoción de pescar los lucios en esta época. Un cambio imprescindible a la hora de lograr efectividad es el tipo de señuelo a utilizar. En primer lugar cabe fijarse en el tamaño del mismo, pues los grandes lucios prefieren señuelos también grandes. Mas de diez centímetros sería lo ideal. Si utilizamos peces artificiales habrá que tener en cuenta que el «babero» debe ser suficientemente grande para que profundice mas de un metro, pues en las aguas frías están mas profundos. También habrá que intentar que se mueva para excitar la atención del pez, pero sin arrastrarlo demasiado deprisa. No es conveniente que el señuelo produzca excesivo ruido tanto al caer al agua como al desplazarse, pues en esta situación puede provocar la huida del lucio hacia aguas todavía mas profundas. Tal vez los señuelos mas eficaces sean los vinilos por su suavidad en el desplazamiento. Los peces grandes con sonajero, las hélices, los poppers o las grandes cucharillas ondulantes no suelen dar buenos resultados en esta época por ser excesivamente escandalosos.
Las técnicas deben variar también pues la tradicional agresividad del pez está muy limitada por su debilidad tras la freza. De hecho el ataque fulgurante no se suele producir y si picadas más suaves que obligarán a clavar el pez y trabajarlo con cuidado, una vez prendido, para evitar que se suelte. Es preciso trabajar el señuelo lentamente, pues el lucio a diferencia de otras épocas, se piensa el ataque. Incluso en ocasiones persigue de cerca el señuelo antes de decidirse. También resulta conveniente lanzar por detrás de las algas recogiendo con pequeños tirones por si el pez está oculto en estos lugares. Es conveniente, por último, actuar con enorme sigilo para no espantar la presa. El lucio suele estar parado, pero si se está moviendo atacará con mayor agresividad o despreciará el señuelo. Si en la zona de pesca abunda el cangrejo rojo, la imitación de éste, bien con un estreamer o con un rapala puede ser lo mas eficaz.
Cae la sarnosa. Para quienes prefieran dedicarse a la trucha la cuestión es complicada. La semana pasada los ríos se estaban poniendo bien para pescar, reduciendo su caudal y aumentando la temperatura del agua. Con las nuevas nevadas, el viento y el frío, la situación se ha complicado y la temporada ha sufrido un retroceso. Las eclosiones de sarnosa, una mosca que suele animar a las pintonas, eran abundantes ya en el Porma y en el Esla. También en el curso bajo del Órbigo. Ahora se han cortado en buena medida, pero las truchas conservan memoria y por eso es la mosca que recomendamos esta semana.