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Nadal gana a un rocoso Almagro y se acerca al número 1
El tenista manacorense entra enlas semifinales de Roland Garros
Nadal celebra su triunfo sobre Almagro y su pase a semifinales de Roland Garros.
R afa Nadal está un paso más cerca de reconquistar el trono de Roland Garros, y por ende, el cetro del tenis mundial tras la inesperada eliminación de Roger Federer. El manacorense tuvo que desplegar todo su poderío físico y mental para superar en cuartos de final a un sensacional Nicolás Almagro. Lo hizo en tres sufridos sets que se adjudicó por un ajustado 7-6 (2) ,7-6 (3) y 6-4. El público que se congregó en la pista central parisina disfrutó de un duelo vibrante, intenso y plagado de golpes de gran factura. El murciano, con un juego ofensivo puso en serios aprietos al rey de la arcilla. Pero la calidad y fortaleza del balear es tal, que sin brillar en la Phillipe Chatrier como en sus mejores años, pudo solventar el encuentro. Se medirá en semifinales al austriaco Melzer, verdugo de Djokovic.
El Nadal de ayer tiene poco que envidiar al que comandaba con mano de hierro el circuito ATP antes de sus lesiones de rodilla. Su nivel de tenis no alcanza la perfección de entonces, pero se acerca cada vez más. Lo que sí ha recuperado es la confianza en sí mismo. Una concentración innata. La seguridad en su juego. El pleno de masters 1000 de tierra (Montecarlo, Roma y Madrid) y no haber cedido un sets en París son avales suficientes. Los rivales vuelven a ver como una quimera vencerle.
Pero Almagro estaba dispuesto a dar la segunda gran sorpresa del torneo. Y lo escenificó en un disputadísimo primer set. El murciano dio muestras de su gran progresión. El inicio del choque fue casi un calco de la semifinal del masters 1000 de Madrid. Entonces y ahora el murciano salió agresivo y consiguió una ventaja de 3-0. En la capital española le sirvió para adjudicarse la primera manga.
Sin embargo, en la arcilla parisina Rafel Nadal reaccionó antes y logró la igualada (3-3). El manacorense se aferró a su servicio, con saques precisos en los momentos de mayor apuro. Pero Almagro seguía con su juego agresivo, en busca constante de las líneas. Por su parte, Nadal buscaba el sosiego, dar pausa cuanto antes al partido. El intercambio de golpes desde el fondo de la pista permitió al público disfrutar de grandes y vistosos puntos.
1397124194 Máximo esfuerzo. A base de recorrer la central de lado a lado, sin dar una pelota por perdida y obligando al rival a dar un raquetazo más, ambos tenistas mantuvieron su saque y llegaron al tie break. Y fue entonces cuando Nadal demostró su experiencia. Aquella que le ha permitido estar durante más de un lustro en la élite, de levantar hasta en cuatro ocasiones la -˜Copa de los Mosqueteros-™ y de provocar las lágrimas de impotencia del mismísimo Federer. Con esos galones arrolló a Almagro por 7-2. El murciano, mezcla de nerviosismo y ansiedad por la posibilidad de hacer tambalear a Nadal, cometió los errores que había evitado durante el partido.
Una vez más, la mentalidad y confianza en sí mismo del manacorense le dio la victoria. La intensidad bajó en la segunda manga. Nadal resolvía su saque con mayor facilidad, pero se desesperaba ante la imposibilidad de encontrar un resquicio por el que desarbolar el servicio del murciano. Almagro, sin complejos mostró todo su tenis. Soltó el brazo y hachazo tras hachazo limpió las líneas de la Phillipe Chatrier. Pero toda la tenacidad y firmeza del murciano desapareció una vez más en la muerte súbita para alivio del balear.
En el tercer set Almagro no bajó los brazos, pero volvió a encontrarse con la roca de Nadal. El número dos del mundo aprovechó el único momento de flaqueza en el servicio del murciano para ponerse con ventaja (5-4). El manacorense no perdonó y sentenció el choque.
«He empezado muy mal. Jugando corto y con muchos errores», reconoció el tetracampeón de Roland Garros, que se exige «jugar un pelín mejor» en las semifinales.