LUCHA LEONESA. LIGA DE VERANO
Base en León y en Quintana grande
El juvenil Jonathan Velasco gana por la mañana y convence por la tarde

El Divino de Campohermoso se mantiene firme en el liderato imponiéndose a Llamas y Morala.
Jornada extensa de lucha, con el pri mer corro de la base y juveniles en la mañana, disputado en los jardines de San Francisco de León y el tercero de la Liga sénior en la tarde, en Quintana de Rueda.
Superaron el centenar de participantes en los primeros, entre quienes destacaban Rodrigo Fuentes y Samuel Sánchez (San Guillermo), así como Jonathan Velasco, juvenil de Isoba en las filas de Montaña del Porma, que iba a doblar, al más alto nivel, en la tarde. Desgraciada lesión de su compañera Vanessa Velasco.
Fue también numerosa la asistencia en el corro de la tarde (cincuenta y ocho luchadores de los séniores), en tierra de Luis Padierna, quien hizo posible de nuevo el luche por el premio especial de la «cazadora» de Riol peleteros. Fue en esta ocasión en categoría de semipesados y el triunfo, tal como pronosticara de manera tan escueta como acertada Javier Oblanca, fue para Sergio Pérez, a costa de «Sansón « Cabero.
Víctor Llamazares ante Santiago Fernández en al final de ligeros. Decía Padierna que fue el combate de la tarde. Hubo otros destacados, pero, indudablemente, al frente de ligeros bulle la mayor intensidad de la competición. Dos medias y entera del de Valderrueda le dieron el triunfo frente a la entera del de Cistierna. En el camino quedaron combates del mayor atractivo, como el que disputaban los hermanos del Blanco de Taranilla en cuartos (venció Mario) y todo lo que en la tarde mostró al más alto nivel Félix Martínez, a quien se impuso Víctor en semifinal.
Sigue abierta la pelea en medios, donde Morala volvió a ser el más digno rival del vencedor, Héctor García. El de Sandoval partió de previa con dos enteras limpias ante Víctor Fernández (La Vecilla), de igual manera superó a Marquiegui en cuartos y con otras dos enteras ante media de Arce (que se dolió de rodilla) llegaba a la final. A Héctor le había tocado en cuartos verse con Pedro Llamas (igualada a entera, media más y nueva entera para el de Campohermoso en combate de total entrega) y con Saúl García en semifinal antes de imponerse en esa final.
Faltó Clemente en semipesados (en la mañana estuvo guiando a su base en San Francisco, pero tenía mancado un hombro) y aprovechó la ocasión Jesús Mª Cabero para anotar victoria. Tuvo que sacarla a puño ante su compañero Omar Liquete, que se mostró, una vez más, en estupenda condición.
Y en pesados, sin triunfo: Ricardo Fernández y Abel I. Cabero resultaron amonestados con roja por pasividades acumuladas en el cierre de corro. Previamente el Tigre Acosta le dio su «salsa» a los agarres con Morín con quien la fortuna esquiva le había emparejado.