balonmano. Liga asobal
Ejercicio de autoridad
El Ademar suma y sigue. Los leoneses dominaron ayer al Torrevieja del minuto uno al sesenta para firmar su tercera victoria consecutiva en la competición liguera y seguir en la zona alta de la tabla

El pivote Juan Andreu en el momento de superar con fuerza a la defensa alicantina para hacer uno de
Tres de tres. Suena bien y pinta b ien también. El Reale Ademar continúa caminando con paso firme en este inicio de liga y ayer sumó su tercera victoria consecutiva ante un Torrevieja (33-27) al que dominó durante los sesenta minutos. Bien es cierto que hubo algunos momentos -”pocos-” en que lo hizo con menos claridad pero a la postre lo importante es que el equipo que dirige Jordi Ribera volvió a firmar un ejercicio de autoridad para seguir bien amarrado a la zona alta de la tabla.
Funcionó la portería, Álamo y Losert ganan puntos en cada partido como una pareja de lo más solvente bajo los palos, la defensa mantuvo un buen nivel (el repliegue del equipo es infinitamente mejor al de la campaña pasada) y en ataque el equipo demostró una vez más que cuenta con artillería de gran calibre. Y en este capítulo su arsenal se incrementó ayer con el debut en el Palacio del central serbio Dalibor Doder que dirigió con acierto y sumó en ataque cuando era necesario.
Lo dicho. Pinta bien este Ademar que tuvo ayer una entrada electrizante en el partido. Con un 2-0 en apenas un minuto el inicio del Reale Ademar ante el Torrevieja invitaba a pensar en paseo militar. Pero no, La impresión inicial se reveló errónea. Los alicantinos forman un bloque con muchas tablas que no se descompone con facilidad. Lo volvieron a demostrar ayer al parar la intensa acometida de los leoneses y entrar de nuevo en el partido gracias a un inspirado Pepe Novelle, un exademarista al que se le notaba con muchas ganas de demostrar que pudo tener minutos y responsabilidades en este equipo.
Con todo, gracias a un seguro Losert bajo los palos, el equipo leonés mandaba en el partido y en el marcador aunque con ventajas que nunca pasaban de los dos tantos. La defensa 6-0 de los pupilos de Ribera funcionaba -”en quince minutos los alicantinos sólo fueron capaces de perforar la meta del croata en cinco ocasiones-” pero el ataque posicional no acababa de marchar lo fluido que debería.
Ribera mueve entonces el banquillo. Coloca al serbio Cutura como nuevo director de juego y su salida coincide con un arreón que lideran Buntic y el pro pio Cutura y que da a los locales su máxima ventaja: 11-6 a falta de diez minuto para que concluya la primera mitad.
El cielo se oscurece para los alicantinos y su técnico, el veterano Manolo Laguna, se apresura a pedir un tiempo muerto para reordenar ideas y cortar el ritmo del Ademar. Lo consigue y además el arbitraje viene en su ayuda en forma de segunda exclusión a Chernov. Tres llevaba a estas alturas el conjunto leonés por cero el Torrevieja.
Los de Jordi Ribera,sin embargo, vuelven a caer en un defecto ya repetitivo: el de no saber conservar una renta importante. Encajan un parcial de 0-3 por precipitaciones en ataque y los de Laguna vuelven a meterse en el partido.
Sin embargo, el principio de acción-reacción se cumple una vez más y en esta ocasión es el Reale Ademar el que reacciona para dar otro estirón y marcharse al descanso cuatro arriba: 16-12. La faena está bien encaminada.
La segunda mitad se inició con un recurso que Ribera está utilizando asiduamente esta campaña y que le está dando un buen resultado: colocar a Stranovsky como lateral izquierdo y darle más libertad de movimiento. Y el eslovaco pronto respondió con un tanto espectacular que dejó clavado a Pejanovic. El Torrevieja sólo oponía en esos minutos iniciales las ganas y el acierto de un Novelle que se iba ya a los siete tantos y seguía con su cruzada particular.
Su movilidad era la principal amenaza para un Vicente Álamo que había salido en sustitución de Venio Losert. Novelle seguía machacando la meta leonesa pero era uno sólo contra todo un batallón artillero: Cutura, Stranovsky, Montoro... demasiada potencia de fuego. Tanta que la ventaja ademarista en esos diez primeros minutos osciló siempre entre los cuatro y los cinco tantos.
Pero la tercera exclusión de Chernov vuelve a cortar el ritmo del Reale Ademar y da un pequeño balón de oxígeno a los alicantinos. Casi a continuación nueva exclusión para Andreu y en la acción siguiente roja directa a Borja por desequilibrar en el aire a Stranovsky. Todo un cúmulo de acciones que enfrían el partido pero que no varían el guión de un partido dominado por los leoneses. Aguirrezabalaga suma su quinta diana y es, junto con Stranovsky con seis, el mejor artillero local. Laguna no da con la tecla para acortar las distancias y vuelve a pedir otro tiempo muerto.
Le da resultado. Los leoneses se atascan en ataque y el Torrevieja se pone a tres: 27-24. Ribera no quiere problemas y vuelve a poner toda su potencia de fuego en pista. El partido entra en un intercambio continuo de golpes pero en esa tesitura el directo ademarista es mucho más potente. Y además, con el brazo de Buntic, le conectó una serie a los alicantinos (cinco tantos seguidos) que llevó el marcador final a un 33-27, fiel reflejo de lo visto sobre la cancha.s