BALONCESTO. LIGA LEB-ORO
León arranca con paso firme (78-67)
El Isla de Tenerife no fue rival ante un equipo que dominó el juego interior y que tuvo como referente ofensivo a Rocchia
Llegó la hora de la verdad y Baloncesto León mostró sus cartas. Las de un equipo que por encima de individualidades es eso, un bloque, capaz de superar cualquier obstáculo y hacer de la garra su estandarte. Ayer el Isla de Tenerife, uno de los llamados gallos de la LEB-Oro, pagó en sus carnes, mejor dicho en su casillero, como se las gastan los locales. 150 días después de ganar en León en el play-off de ascenso, ayer les tocó perder (78-67). Y aún pudo ser por un correctivo mayor.
Precisamente la incógnita estaba en saber cómo respondería el nuevo proyecto leonés ante un plantel considerado como uno de los pesos pesados de la categoría. Y pronto las dudas quedaron disipadas. El 2-0 de Fontet tras el saque inicial se convirtió apenas un minuto después en 6-2. Ni las dos canastas de Gansey que igualaban el marcador a seis sirvieron para ralentizar la maquinaria de un plantel local en el que todos producían. Especialmente Rocchia que con 13 puntos (tres triples incluidos) martilleaba una y otra vez el aro tinerfeño. Y es que con cinco minutos de encuentro la renta de León se elevaba ya a los diez puntos (16-6). Defensa, sobriedad y un alto porcentaje en los lanzamientos (más del 70% en los tiros de dos) se convirtieron en las armas de los de De Grado que, a pesar de ciertos conatos de reacción de los insulares, lograban solventar el primer cuarto con holgura (25-17).
La segunda entrega de diez minutos previa al descanso apenas varió los parámetros. León se sentía cómodo tanto en defensa como en ataque frente a un rival errático en su línea exterior y con poco empaque bajo los aros. Ni el exceso de individualismo de Quezada imposibilitaba que la mejor versión local luciera en el Palacio Porque no sólo el quinteto titular de León era netamente superior al del Isla de Tenerife. También el banquillo local sumaba más que el visitante (10 puntos por 6). No obstante los canarios lograron comprimir el pulso a un 38-34 con un parcial de 9-0. Fue sólo un espejismo. León les devolvía la moneda con un 8-0 que llevaba a los dos equipos al intermedio con un margen consistente para León (46-34).
Un mejor guión para el estreno liguero era imposible. Eso sí, hacía falta conocer si la gasolina iba a durarle a los locales. Y lo hizo. El tercer parcial también fue para León que mantenía el control en la pintura y un notable porcentaje ante el aro. Ni el tiempo solicitado por el técnico visitante cicatrizó la herida. Supuraba hasta por 16 puntos (54-38) transitados los primeros dos minutos. Rocchia, con 20 puntos, era la mayor referencia ofensiva de los locales entre los que hasta nueve integrantes habían logrado «mojar» ante el aro. Aún así los insulares maquillaban la contienda situando el 60-50 a diez minutos para el final. Y ahí León sacó a relucir su garra, que convirtió el duelo en un monólogo en el que Tenerife levantaba la cabeza sólo cuando se lo permitían los locales. Y lo hizo con el 64-56. Pero ahí se acabó la historia. Restaban seis minutos y León ponía la directa para sumar su primera victoria de la temporada (78-67). Y además de forma brillante y contundente.