fútbol. segunda división
Decidió la pegada (2-0)
La Ponferradina cae derrotada en Elche ante un equipo, el franjiverde, que supo aprovechar mejor sus oportunidades. Granero y Cuadrado fueron expulsados y Pepe Alcaide se retiró lesionado

Gaizka Saizar, el mejor de la Ponferradina ayer en el Martínez Valero, pelea por un balón
Vuelve a la senda de las derrotas la Ponferradina, tras un encuentro donde los bercianos jugaron una buena primera mitad pero con escasa ambición ofensiva. La segunda parte fue ilicitana y con más poder de llegada. Un golazo de Wakaso fue seguido casi sin solución de continuidad por la roja a Cuadrado, lo que ya impidió cualquier atisbo de reacción de los blanquiazules. Al final, derrota inapelable, gris arbitraje y la Deportiva que se queda anclada en la zona de descenso.
La Ponferradina se dejó el miedo en el vestuario, y desde el inicio le plantó cara al conjunto ilicitano. Ya en el primer minuto, una contra de Saizar no llegó a culminar en un buen pase, pues el central Pelegrín desbarató la acción. El juego se desarrollaba más en campo ilicitano ya que Granero hacía un planteamiento valiente, con un 4-4-2 dejando a Saizar y Máyor en punta y con un Iván Pérez muy activo en la banda izquierda.
A los ocho minutos, centro de Saizar raso por la izquierda que Pelegrín estuvo a punto de convertir en autogol, pero al final el cuero salió a córner por muy poco. A continuación era Perera el que, desde fuera del área y con poco riesgo, ponía a prueba al portero Mackay en la primera llegada local.
A partir del cuarto de hora, el Elche se rehacía un poco y dominaba más en el centro del campo. Fruto de ello, Edu Albácar botaba una peligrosa falta pero Cuadrado despejaba bien a saque de esquina. Era un partido de ida y vuelta pero sin peligros claros, con una Ponferradina valiente y un Elche que no carburaba en el centro del campo. Los intentos locales morían una y otra vez en las manos de Mackay, quien no pasaba por serios apuros.
A partir de la media hora, bajó un tanto la presión berciana pero eso sí, sin dejar de controlar el encuentro. Un cabezazo de Cuadrado era despejado a córner por un zaguero franjiverde. Los dos equipos demostraban con creces por qué son los dos menos goleadores de la Liga Adelante. Ya a los 41 minutos, falta peligrosa al borde del éra berciana, que lanzaba Albácar con potencia pero a las nubes. Y poco después, protagonismo arbitral al expulsar a Granero. Protestaba el míster una dura entrada de Vasco Fernandes a Candela que pudo suponer la segunda amarilla para el zaguero local.
Para empezar la segunda mitad, Bordalás hacía un doble cambio, entrando David Sánchez por Perera. Pero el Elche tenía más ideas y fútbol en el centro del campo. Una de las claves del encuentro llegó en el minuto 25, cuando en la mejor llegada de la Ponferradina Saizar se quedaba solo ante el cancerbero local Caballero, pero enviaba su remate a escasos centímetros del poste del arco del Elche. En la jugada siguiente y a la contra, Wakaso empalmaba desde fuera del área y de rosca un verdadero golazo. Un minuto decisivo, las paradojas del fútbol cuando se pasa del cero a uno al uno a cero.
La jugada y el golazo del pivote africano le dieron mayor confianza a los locales, mientras Granero se la jugaba situando a tres puntas con la entrada de De Paula. Pero Cuadrado, sobre la media hora, veía la segunda amarilla y dejaba a los bercianos con diez. El encuentro se le iba torciendo paso a paso a la Deportiva, y ya del todo cuando un despiste defensivo acabó con el dos a cero, obra de Ángel en un balón que entró llorando en el marco de Mackay.
Al final, derrota justa en un encuentro donde el segundo periodo fue de los locales, que supieron convertir sus momentos de mejor juego en goles.