La clave
Está claro que cuando este Reale Ademar funciona bien en defensa tiene mucho camino andado para apuntarse el triunfo. Volvió a quedar demostrado ayer cuando mediada la segunda parte el Cuenca sólo llevaba quince goles en su casillero. Y si a eso se le une el control del encuentro de los ritmos del partido con un grande en esa faceta como el serbio Cutura, entonces todo rodado.