fútbol. una sentencia que tambalea el futuro de la cultural
«Se nos mide con distinta vara»
Emperador: «No es lógico que haya una sentencia favorable para una empresa que desfarrapó 14 millones de euros y a nosotros nos culpen por poner dinero»

Carlos Emperador, a la izquierda, dialoga con el letrado de la Cultural, Pedro Álvarez Canal, y con
Carlos Emperador, uno de los cinco consejeros de la Cultural inhabilitados por el Juzgado de lo Mercantil para administrar bienes ajenos por un período de dos años, se encuentra muy molesto con la resolución y lo explica: «Hay que acatar la sentencia que impone el juez como personas razonables que somos. La Justicia es la Justicia, pero lo que no acabo de entender, porque es inadmisible a todas luces, que haya salido una sentencia favorable hace unos pocos días sobre una empresa que todo el mundo conocemos en León, y estoy tirando piedras sobre mi propio tejado porque yo también estoy ahí metido, que el mismo Juzgado de lo Mercantil ha calificado como concurso de acreedores fortuito, cuando dicha empresa a la que me refiero contaba con muchísimo apoyo de dinero público y lo malgastó o hizo lo que quiso con él».
«No es lógico que haya una sentencia favorable para una empresa que desfarrapó 14 millones de euros y a nosotros nos culpen por poner dinero. Fue nuestro único mal, aportar tanto dinero para salvar a la Cultural, después de que éstos a los que me refiero se fueran de rositas, porque no pudieron actuar según sus pretensiones y abandonaron un barco que ellos sí que gestionaron con decisiones que costaron muchísimo dinero a la Cultural», indica con tono agrio Carlos Emperador.
El consejero culturalista continúa: «No fueron valientes para quedarse en una sociedad que gobernaron durante mucho tiempo. Se marcharon cuando les convino para que los cinco tontos recibiéramos las hostias. Es muy bonito quedarse fuera de todo y llevárselo limpio».
Carlos Emperador explica: «No hace falta que diga el nombre de la empresa ni a los que me refiero, pero todo el mundo sabe a quién va dirigido».
El todavía consejero de la Cultural apunta a la catastrófica gestión de Lagun Air, aunque no lo diga expresamente, además de a los dos consejeros que optaron por la huida de la Cultural cuando las pérdidas acumuladas rebasaban los tres millones de euros (más de 500 millones de pesetas). Además, tanto Santos Llamas como Ignacio Tejera tomaron el mando de la sociedad anónima deportiva y se convirtieron en los estandartes del fútbol de León, hasta el punto de que Tejera recibió una medalla de la ciudad por organizar viajes, pero de los aficionados de la Cultural. Hasta que con la sociedad deportiva en la quiebra abandonó la nave al lado de su amigo Santos Llamas.
Emperador, concluye: «El que tenía ilusión de acudir a la ampliación de capital, con esta sentencia se va a echar para atrás. Sólo deseo que alguien se haga cargo de la Cultural, porque este club representa a León».