NATACIÓN. CAMPEONATOS DE ESPAÑA

Érika se cuelga el oro a pares

La leonesa se erige en la gran protagonista en la primera jornada del Nacional subiendo a lo más alto del podio en los 1.500 libres y el relevo 4x50. Noemí Feliz acaba decimoctava en los 100

Érika, en el centro con su medalla de oro, escoltada por Dasca (plata) y Vilariño (bronce).

León

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Érika Villaécija refrendó ayer su condición de reina de la natación española. Y lo hizo de la mejor forma posible. Nada menos que dos medallas de oro se colgó la nadadora leonesa. Una de ellas en una de sus distancias preferidas, los 1.500 metros libres, mientras que la segunda en el relevo 4x50. En apenas siete horas Érika había subido al podio más veces que algunos de los grandes favoritos a la gloria en el Campeonato de España lo harán a lo largo de este fin de semana en la piscina de Son Hugo.

Precisamente la primera presea en caer fue la del relevo junto a sus compañeros en el CN Sant Andreu Laura Gálvez, Leticia Bravo y Marta Ferrer. Su tiempo de 1:44.06 no pudo ser superado por las anfitrionas del CN Palma (1:44.42) y el CN Santa Olaya (1:44.65). Precisamente la nadadora de Cogorderos marcaba el mejor tiempo con 25.78 en la segunda posta que en cierta medida dejaba en bandeja el triunfo a su club.

Pero por si esto fuera poco el plato fuerte vendría en la jornada vespertina. Ahí Érika tenía subrayada la prueba de los 1.500 metros con letras mayúsculas. Su condición de favorita refrendada no sólo por la mejor marca de la temporada de todas las presentes (16:05.08), también por su medalla en el Europeo y el dominio que en los últimos años lleva ejerciendo en las disciplinas de fondo, quedó clara desde la salida. Esta vez su tiempo en los 25 metros fue el mejor (29.46). Ni la catalana Claudia Dasca (29.70) ni la gallega Xenia Vilariño (29.85) parecían inquietarle. Y eso que entre ambas iban a disputarse los dos restantes puestos del podio. Consumido el primer tercio de la prueba la ventaja de la cepedana era de dos segundos respecto a Dasca y siete con Vilariño mientras que la donostiarra Eider Santamaría, cuarta, aún soñaba con el bronce. Fue a partir de los 800 metros y hasta los 1.200 cuando Villaécija incrementó un punto más su velocidad para irse ya de manera definitiva. Y eso que en el tramo final se dejó ir con el fin de no gastar más fuerzas de las necesarias. Porque hasta el domingo Érika disputará otras seis pruebas más, algunas de extrema exigencia. A pesar de todo el oro era ya seguro. Su 15:58.18 así lo refrendaba. Y los 14 segundos de margen respecto a Dasca y 23 con Vilariño lo hicieron más patente.

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