Ribera: «Cuando se me fichó ya se conocía cual era mi perfil»
El técnico del Reale Ademar Jordi Ribera, que el 30 de junio finalizará su vin culación con el club leonés tras confirmarle este que no cuenta para la próxima campaña con sus servicios aseguraba ayer que esta decisión, a pesar de que le entristece «no es que me haya caído por sospresa» a la vez que remarcó que su grado de «implicación y de trabajo en el club serán incuestionables» hasta la finalización de su contrato. Después de cumplir la cuarta temporada al frente del conjunto leonés prefiere «mirar adelante y no dedicar más tiempo del debido a una decisión que toma una de las partes, teniendo en cuenta que quedan poco más de cinco meses de trabajo por delante», dijo.
Ribera eludió entrar a valorar la decisión tomada por la directiva del Ademar que le transmitía anteayer su presidente Carlos Pollán, sí aclaró algunas de las razones esgrimidas por ésta para adoptar la misma como que «se buscaba un estilo diferente, quizá la grada no estaba demasiado contenta y otras cuestiones que acaban por sumar para tomar una postura». En técnico ademarista insistió en que «cuando se me fichó ya se conocía cuál era mi perfil, con sus cosas buenas y malas y siempre he sido fiel a este estilo», aunque dejó claro que no entendía porque tenía que «autojustificarse, después de una trayectoria en la que, como siempre, ha habido de todo». A pesar de que su contrato con el club leonés tenga fecha de caducidad a la conclusión de la presente temporada, Ribera defiende su «profesionalidad, puesta de manifiesto en 22 años en los banquillos», por lo que niega que pueda producirse una situación incómoda o incontrolable dentro del vestuario «porque el equipo siempre ha demostrado estar conmigo».
Acerca de las posibles razones de su no continuidad, Ribera reconoció que los resultados del último mes «quizá pesaran en la balanza», aunque volvió a insistir en que «salvo el empate ante Valladolid en un partido que estaba controlado, en la Copa Asobal el equipo dio la cara a pesar de las bajas de Ruesga y Martin Stranovsky».