SIN RED
Semana de pasión
L a Cultural se acerca cada vez más al abismo. Un club con más de 87 años de vida camina por aguas turbulentas. Y más después de anunciar el alcalde de León, Francisco Fernández, que la situación del club leonés está muy complicada y la salvación del equipo de fútbol más representativo de León pasa por una fuerte inyección económica.
La capacidad o incapacidad en la gestión de los últimos diez años por parte de los que han estado y están al frente de la entidad deportiva no ha sido precisamente la mejor, hasta el punto de que se han dilapidado cifras millonarias que han dejado las arcas llenas de telarañas.
En la hora de rendir cuentas, nadie se hace dueño de sus actos ni esclavo de sus palabras. Aquel compromiso de los empresarios de León por un fin muy distinto al de sus amores por el equipo de fútbol de la ciudad ha terminado con un club de fútbol sentimiento de León al borde de la desaparición. Nadie quiere ser responsable de nada.
En estos precisos momentos es cuando hay que dar la cara y mandar un mensaje a los aficionados que quieren a la Cultural como algo propio, porque ha traspasado su sentimiento de generación en generación el amor por unos colores, los blancos.
Unos intereses muy distintos del fútbol han conllevado que León tenga unas instalaciones de Primera División para jugar partidos de juveniles, porque si se muere la Cultural es lo que queda en la ciudad en esta modalidad deportiva. Unos recintos deportivos que han costado por encima de los 36 millones de euros (6.000 millones de pesetas) están abocados al cierre o en el mejor de los casos a albergar conciertos musicales o ferias multisectoriales o lo que sea, pero ¿quién paga por ello? La única respuesta válida es que el pagano de siempre, el mileurista seguirá maltratado y vejado. Y su Cultural, desaparecida. Aguarda semana de pasión.