Entrevista | nuria fernández | campeona de europa en barcelona y relacionada con la operación galgo
«Vivo una pesadilla. Me han prejuzgado sin darme opción alguna a defenderme»
La atleta madrileña ha pasado, en sólo cuatro meses, de ver realizado su sueño, cuando conquistó, el 1 de agosto pasado en Barcelona, el título
Nuria Fernández se considera una víctima más de la trama de dopaje en el atletismo.
El primero de agosto fue el mejor día de su carrera deportiva: «Sí. Llevaba toda mi vida soñando con algo así, fue un momento mágico e inolvidable». Ahora, la madrileña espera que todo lo que se ha hablado de ella relacionándola con la Operación Galgo, se convierta en una mala pesadilla, un mal sueño del que espera despertarse pronto.
-A unos pocos días de conocerse la elección de mejor atleta española del 2010 en la que está nominada, ¿como ha valorado en el plano deportivo la temporada?
Si tengo que calificarla no puedo decir otra cosa que de muy buena. El Iberoamericano con récord incluido, la marca de 8:38 en 3.000 metros..., pero esto fue la culminación de todo ese trabajo de años.
-El trofeo a la mejor atleta del año 2010 tiene muchas aspirantes, pero ¿a quienes considera como favoritas?
-Por resultados de la presente temporada, tanto Natalia Rodríguez (plata en los Mundiales en sala de Doha y bronce en los Europeos de Barcelona) como yo hemos hecho méritos para recibir esta distinción.
-Su gran año en lo deportivo se torció el 9 de diciembre pasado cuando estalló la Operación Galgo. ¿Se imaginaba que sólo cuatro meses después de su victoria en el Campeonato de Europa de Barcelona sus resultados serían puestos en entredicho?
-No, ni en la peor de mis pesadillas.
-Aquel 9 de diciembre tuvo que firmar un documento en el que negaba cualquier relación con las prácticas de dopaje investigadas en la Operación Galgo para que la Federación Española le permitiera competir, el día 12, en los Europeos de cross de Albufeira.
-Lo hice porque no tengo que ocultar nada. El ser humano es como es, y cada vez que sucede algo, prejuzga, y a mí se me ha prejuzgado. Llevo 20 años haciendo atletismo, he estado en dos Juegos Olímpicos y cinco Mundiales. Con 16 años ya hice 2:05 en 800 y todavía tengo que leer de algún periodista que soy una atleta mediocre. Y para justificarlo comparan mi peor resultado en un Europeo con el mejor, el de Barcelona.
-¿Qué le diría a sus compañeras y compañeros y a todos los que han puesto en cuarentena su trayectoria deportiva y resultados después de que su nombre apareciera relacionado con uno de los implicados en la Operación Galgo contra el tráfico de sustancias dopantes?
-Lo que les diría a mis compañeros, a los que no lo han hecho, es que me respeten, que respeten mi trabajo. Aún no entiendo cómo la gente reacciona como reacciona con el único argumento de lo que leen en los periódicos o escuchan en alguna televisión. Si tienen alguna prueba, que la presenten.
-¿Se ha sentido decepcionada por el comportamiento de algún compañero?
-Algunos periodistas y compañeros han pretendido hacer un juicio paralelo acusándome de manera cruel sin que pudiera defenderme.
-Para el año 2011 y a la espera de que todo este asunto escampe, ¿qué objetivos deportivos se ha fijado?
-Mi reto prioritario es el Mundial de Daegu (Corea del Sur), pero en invierno me decantaré por el Mundial de Cross, ya que se celebra en nuestro país y me hace especial ilusión correr en Punta Umbría».
-La retirada de la licencia a su anterior entrenador, Manuel Pascua, por su presunta implicación en la trama de dopaje le ha obligado a buscarse un nuevo técnico y ha recurrido al de casi toda su vida, Antonio Postigo.
-Una vez que me comunicaron que tenía que cambiar de entrenador, hablé con el presidente de la Federación, (José María) Odriozola, y le solicité volver a entrenar con Antonio. Le llamé y no dudó. Me dijo que, como siempre, iba a estar a mi lado.
-Precisamente Antonio Postigo ha desempolvado viejos objetivos en usted, algunos que con el paso de los años parecía tener olvidados.
-Después de diez días de entrenamiento ya me está diciendo que voy a bajar de cuatro minutos en los 1.500. ¡Lo mismo que ya me decía en el 2003!
Nuevos retos para una atleta que desde que saltó a la opinión pública la presunta red de dopaje ha preferido mantenerse en silencio. Y eso a pesar de que su nombre apareció relacionado con uno de los implicados, el entrenador Pascua Piqueras.