fútbol. 87 años de historia al borde del abismo
Huelga o «milagro»
Los futbolistas deciden no jugar contra el Caudal pese a que dentro del vestuario hubo división de opiniones
Los futbolistas entrenaron ayer durante treinta minutos después de decidir que no jugarán el domingo
Nada ha cambiado en la Cultural desde que los futbolistas de la primera plantilla decidieron convocar la huelga para protestar por el impago de las nóminas. No han llegado los inversores y todas las vías de negociación están, de momento, rotas. Los propietarios siguen sin asumir sus responsabilidades y la salvación cada vez está más cerca de ser una quimera.
La paciencia de los jugadores está agotada por tanta bomba de humo que difumina la realidad tras una red de mentiras que atrapa al club de fútbol con más solera de Castilla y León. 87 años de historia lo avalan.
Pero no hay marcha atrás. Los futbolistas están dispuestos a no presentarse al próximo partido contra el Caudal de Mieres en el Reino de León (domingo, 17.00 horas). La plantilla votó ayer por la mañana en el vestuario, antes del entrenamiento, y salió el «sí» a la huelga. Hubo división de opiniones, pese al quórum, pero como «un grupo unido que somos vamos a tirar para adelante», aseguró Diego Calzado, uno de los capitanes del equipo. La decisión no fue unánime y la desazón que abunda entre los futbolistas hizo saltar la tensión. Los jugadores leoneses, y algún foráneo, pretendían seguir en la competición para poder reclamar a la AFE al final de temporada el sueldo de toda la campaña. Al final el resultado de la votación conduce al paro y, si nadie lo remedia, a la desaparición del club.
«Ha sido un varapalo muy grande la renuncia del inversor asturiano» por el desfase de casi 800.000 euros que encontró al analizar las cuentas. El responsable económico Dionisio Elías aprobó un presupuesto ficticio con partidas por patrocinio y subvenciones que en ningún caso han llegado a las arcas de la entidad.
Esa opacidad hizo que la empresa con capital asturiano pero asentada en Madrid descartara comprar la sociedad pese a que estaba prevista una reunión el jueves para concretar cómo inyectaban los 300.000 euros que se necesitan para pagar las nóminas atrasadas. «La gente lo está pasando muy mal», lamentó Calzado, que ha vivido la peor semana de su carrera deportiva después de que Santiago Vega le comunicara que no contaban con él para lo que resta de campeonato. El director deportivo tuvo que enmendar el patinazo pero el daño ya estaba hecho. «Pongo un muro a todo eso y sólo miró al futuro; aún soy optimista aunque está todo muy complicado», aseguró el portero titular de la Cultural.
Fue tajante: «No tenemos otra medida de presión. Somos trabajadores normales y si no cobras las cosas se ponen muy mal», justificó.
El centrocampista Chema Mato, otro de los capitanes, afirmó también que no jugarán el próximo encuentro de Liga «a no ser que llegue un milagro en forma de billetes». Está molesto, al igual que el resto del equipo. Se sienten abandonados y, según explican, están preparados para llegar hasta las últimas consecuencias, pese a que perderán el partido, competición sancionará al equipo con tres puntos menos y el club descendería dos categorías si repiten el plantón en una segunda jornada. La otra posibilidad es que salten al campo los juveniles. Sólo perderían el choque por alineación indebida.
Cualquiera de las opciones advierte un escenario preocupante. La Cultural está a sólo un punto del descenso y su próximo rival, el Caudal, tiene un punto más. «Esta semana es la enésima vez que nos mienten y no vamos a aguantar más», explicó Mato.
Ahora toca esperar a que una solución de última hora pueda evitar la liquidación.