Un empate que duele (1-1)
La Cultural no es capaz de mantener el gol de Mena ante el filial de la Real Sociedad en el último minuto del partido

La imagen recoge el momento en el que Mena, a la derecha, adelanta a la Cultural en el marcador.
La Cultural no fue capaz de mantener el gol materializado por Mena en el minuto 65 de partido y cuando sólo restaba uno para los 90 reglamentarios, una acción de desorden defensivo provocó la aparición en solitario del visitante Illarramendi, que batió por bajo a un vendido Diego Calzado (1-1).
La Cultural comenzó el partido con precauciones, asentado atrás como mejor medida para evitar las penetraciones donostiarras, con más verticalidad que los leoneses desde el pitido inicial del colegiado.
Con el transcurso de los minutos, los hombres dirigidos en la parte técnico por Alberto Monteagudo se hicieron con el peso del encuentro, con llegadas incisivas sobre la portería defendida por Mandaluniz, que siempre se comportó bajo los tres palos como un guardameta de futuro.
Cuando el crono apenas pasaba del cuarto de hora inicial, una acción de calidad de Pepe Mena en el área a punto estuvo de suponer el primer gol del encuentro para los leoneses, pero en última instancia y tras sortear a su par, la vaselina la envió el cancerbero donostiarra a saque de esquina, cuando la fiel hinchada culturalista estaba presta para cantar el tanto.
Con excesivo protagonismo del centro del campo, el encuentro discurrió por unos minutos de control del juego por parte de ambos equipos, con sus espaldas bien cubiertas. Hasta que de nuevo Mena puso en aprietos la portería visitante, con otra acción de genio dentro de la zona de máximo riesgo rival. El encuentro no dio el volantazo que deseaba el técnico Monteagudo. Retirarse al descanso con un gol a favor hubiera supuesto gasolina a mayores por aquello de la confianza.
El equipo leonés no acertó a materializar las ocasiones de gol y se retiró a los vestuarios como había comenzado, sin movimientos en el tanteador.
Los segundos cuarenta y cinco minuto del partido comenzaron con un ritmo propio de dos equipos que se respetaron siempre, aunque con una Cultural más tendida hacia la portería de Mandaluniz.
A los diez minutos de comenzada la segunda mitad, llegó otra gran oportunidad para los locales, con un balón al área, que no encontró remate en Vergara, uno de los más incisivos en la tarde de ayer. Su intento de golpeo al balón se quedó en eso, al no ejecutar los movimientos de acuerdo a sus intenciones.
La Cultural comió minuto a minuto terreno a su rival, el donostiarra, hasta que mediada la segunda parte del partido, otra vez Pepe Mena se encargó de encarar la portería de Mandaluniz, tras servicio de Viola y dejar sentado a su par, aunque el portero guipuzcoano repelió en primera instancia el balón, aunque el rechace lo recogió de nuevo el de Talavera de la Reina y, tras hacer un siete a su marcador, alojar el balón en las mallas visitantes.
El gol aposentó el juego culturalista, que supo nadar y guardar la ropa. Una defensa muy asentada y unas líneas muy juntas, impidieron que los realistas, muy justos de fuerzas y de ideas, llegaran con peligro a los dominios de Diego Calzado.
La afición culturalista, que una vez más se comportó de diez, supo alentar a los suyos para cargarles de aliento, hasta que a falta de un minuto para la conclusión de los noventa reglamentarios llegó el jarro de agua fría, que dejó helada a la parroquia leonesa y al equipo. Un despiste defensivo provocó que Illarramendi pusiera el empate. Y lo que fue peor, dos puntos vitales que volaron.