BALONCESTO. COPA DEL REY
Rey de copas (60-68)
El Barça repite el guión ante el Madrid y revalida su título en el torneo del ko

La plantilla del Regal Barcelona celebra en el podio su 22º título en la Copa del Rey.
El Barça es un rival imposible para el Real Madrid, aunque después de las últimas humillaciones sufridas por los blancos al menos hubo final durante tres cuartos. El Madrid no cayó por paliza (60-68), pero la superioridad azulgrana volvió a ser incontestable para revalidar un título que no se repetía para el campeón desde hace 1988, y sirve para igualar en el palmarés de Copa a los blancos, con 22 trofeos. El Madrid sigue sin ganar un torneo maldito que se le resiste desde hace ya 18 años. Fue, sin embargo, una derrota honrosa para lo que podía haber sido si el Barça hubiese estado más inspirado.
La lógica se cumplió, porque la posibilidad de revancha para el Madrid se presentaba como una utopía frente a la máquina azulgrana. Lo que le ocurre al Real Madrid frente a su eterno rival no es solo un problema mental. La distancia entre uno y otro e quipo es enorme. Con los precedentes -ya 10 derrotas en los últimos 11 duelos de Messina frente al Barça- el Madrid se bloquea siempre ante el insuperable conjunto azulgrana. Mientras que los recursos del Barça son ilimitados, los suyos son bastante escasos. No se puede pensar en una gesta sólo con Suárez y Tomic, cuando tienen que jugar más de 25 minutos frente a una apisonadora con efectivos a los que se puede dar descanso y que cuando aprieta te machaca sin piedad, como hizo a base de triples en los dos últimos períodos. Ahí se resolvió un choque intenso. Messina exige competitividad a su equipo y esta vez por lo menos plantó cara durante media hora , pero el Madrid no consigue dar el salto y romper la racha negativa que ya es rutina
Aunque el técnico italiano estime que al Madrid no se le puede presionar con la obligación de ganar títulos, esta Copa que alguien pudiera calificar de fracaso supone una nueva decepción, y esta vez no puede recurrirse a la excusa de que debió jugar tres partidos seguidos. Al intratable Barça eso no le importa en absoluto, gracias a un madurado proyecto que le hace ser el mejor equipo de Europa. Después de su excepcional partido en semifinales cuando iba camino del trofeo de jugador más valioso que se le resiste, Navarro fue anulado por Prigioni, y con Ricky lesionado con un esguince de tobillo al final del tercer cuarto, con 39-44, quienes resultaron decisivos fueron Sada y Alan Anderson. El alero americano fue elegido MVP y con un triple letal que puso fin a la desequilibrada batalla a siete minutos del final (45-55). Ahí murió definitivamente el Madrid, que pagó su sacrificio y llegó asfixiado al momento clave.
El Barça que se estrelló desde el exterior en el primer tiempo (4 de 10 triples en 20 minutos) destrozó al Madrid tras el descanso. Ahí apareció Lorbek, con dos consecutiv os que hizo escaparse al Barcelona con siete de ventaja (37-44), después de que su fuerte defensa, el despliegue de Suárez y el juego interior de Tomic permitiesen incluso al Madrid ir en algún momento con ventaja, aunque nunca por más de dos. La última, al comienzo del tercer cuarto, con 32-30. Después llegó el lanzamiento exterior que le sepultó. No pudo dar más de sí el Madrid, casi siempre a remolque y minimizado por el físico y la cabeza de los azulgrana. Su defensa se apagó, el Regal Barcelona apretó con la suya cuando tuvo que ponerse serio, y puso la directa hacia el título. El Madrid se quiso mantener después con dignidad para evitar otro ridículo, porque era lo único que le quedaba.