fútbol. segunda división b
La Cultural no se disuelve
La junta de accionistas del club aplaza la liquidación, que resolverá directamente el Juzgado si Tamargo se desentiende de una compra que se firmará esta semana
Domingo Cueto, Carlos Emperador y Antonio García de Celis firman el acta de asistencia a la junta.
La junta general extraordinaria de accionistas de la Cultural acordó posponer la propuesta de disolución prevista en un principio por los accionistas mayoritarios de la plataforma propietaria del club leonés, Promociones del Fútbol de León (Profutle) ante el preacuerdo de venta de la sociedad anónima deportiva con el empresario asturiano José Luis Tamargo, que podría quedar firmado hoy mismo en un documento privado. En el caso improbable y sorprendente de que el agente asturiano se desentienda de la operación de compra ya apalabrada con los propietarios de la Cultural, la disolución del club leonés la resolverá directamente el Juzgado de lo Mercantil, sin tener que pasar por una nueva junta extraordinaria de accionistas.
La cita de accionistas de la Cultural fue un simple formulismo que se cerró en poco más de diez minutos, con la presencia del presidente de la Cultural, Domingo Cueto, además de destacados accionistas como Antonio García de Celis, Carlos Emperador y Santiago de la Riva.
Tras el acuerdo verbal, que se rubricará hoy o mañana en el correspondiente contrato privado entre ambas partes para la compraventa del 82% del accionariado de la sociedad anónima deportiva, se pondrá fin a una década de control por parte de la plataforma empresarial leonesa, que ha conducido a la Cultural a la quiebra.
Tras cerrarse la compraventa de la sociedad anónima deportiva, el representante futbolístico comenzará a desarrollar su gestión, algo que pretende llevar a cabo de inmediato dada la difícil coyuntura económica y también deportiva de la entidad, que se encuentra en los puestos de descenso en el grupo segundo de Segunda División B.
Los pasos inmediatos e ineludibles serán el pago de las deudas a la plantilla, cuerpo técnico y empleados del club leonés, a los que se les adeudan más de cuatro mensualidades, así como satisfacer las cantidades que se arrastran desde sus sucesivos aplazamientos con la Seguridad Social y con la Agencia Tributaria (unos 400.000 euros).
Una vez que se solucionen estos dos pasos, el nuevo accionista mayoritario procederá a cumplir con el convenio de acreedores aprobado en su momento y que asciende a 1,8 millones de euros (300 millones de pesetas), así como a cubrir el desfase presupuestario previsto ya para la actual campaña de 750.000 euros (125 millones de pesetas). También hay que añadir el pago de una cantidad que ronda los 70.000 euros (casi 12 millones de pesetas) procedentes del desajuste (desbalance) de Profutle.
Para cumplir la legalidad que exige la compraventa de la Cultural se ejecutará una junta general de Profutle en los próximos días, con la finalidad de sus asociados aprueben la venta del club leonés y pase a ser propiedad del agente de futbolistas, José Luis Tamargo.