Borja Valle | jugador de la sd ponferradina
«Debo ser el único en Ponferrada que no ha visto el gol»
Borja, en Compostilla, donde estuvo viendo al filial.
El juvenil Borja Valle va camino de convertirse en uno de los nuevos ídolos de la afición de la Deportiva. Desde que Claudio llegó al banquillo blanquiazul, el canterano ha pasado a entrenar a diario con la primera plantilla y es casi fijo en las convocatorias del técnico valenciano. El sábado, ante el Albacete, consiguió cumplir el sueño de todo futbolista: marcar el gol de la victoria de su equipo, en casa y además hacerlo en el último minuto del partido.
Corría el minuto 92 cuando Borja cazó un balón en el centro del campo, sin más oposición entre él y la portería que un Keylor Navas que salió a la desesperada. Su forma de resolver la situación, regateando al guardameta y aguantando el último disparo hasta que encogió el corazón de los 6.500 aficionados que poblaban las gradas, fue más propia de un profesional que de un chaval de 18 años.
-Cómo nos hiciste sufrir...
-Sí, me ha comentado la gente con la que he hablado que esperé mucho tiempo para pegarla. A mí no me pareció tanto, pero quizá sea por la experiencia de entrenar con el primer equipo. Aprendes a hacer las cosas con tranquilidad y sabes cuándo tienes que estar más calmado. Os hice sufrir, pero al final salió bien la cosa.
-¿Has visto el gol?
-No, debo ser el único de toda Ponferrada que no he visto el vídeo del partido, pero quiero verlo para ver si es verdad que esperé demasiado, porque me han dicho todos los compañeros que estaban ellos empujando el balón.
-¿Te acuerdas de la jugada?
-Es un cabezazo de Jonathan y su central está más pendiente de De Paula, que está en fuera de juego. Yo aparezco por detrás y al ver salir al portero lo primero que pienso es picársela por encima, pero me dije 'quieto, que estamos en el 92 y vamos 1-1'. Entonces vi que el portero salía a la desesperada y le regateé.
-En la celebración te vuelves loco, corriendo hacia todos lados y tirándote al suelo al final.
-No sabía lo que hacer. Primero me iba a quitar la camiseta, luego no, luego me tiré al suelo... Lo celebré como me salió y seguro que si hubiera visto una puerta abierta habría salido corriendo por ella.
-¿Qué te han dicho en casa?
-Imagínate. Mis padres estaban en el campo y se les saltaban las lágrimas. Ahora ya voy asimilándolo, porque estas cosas no pasan todos los días, pero ayer no podía coger el coche después del partido del tembleque que tenía por todo el cuerpo.
-¿Recibiste muchas llamadas o mensajes?
-Vibraba yo más que el móvil, pero la verdad es que lo tenía saturado.
-¿Cuántas veces soñaste con una situación así?
-Vas paso a paso. Primero ir convocado con el primer equipo, luego ves que tienes posibilidades de jugar y a medida que pasan los minutos piensas 'por qué no voy a meter yo un gol'. Es el sueño de cualquier jugador, darle la victoria a tu equipo en casa y en el minuto 92.
-Para bajarte un poco de la nube y que Claudio no se enfade, también hubo un par de jugadas anteriores donde no estuviste acertado...
-Es cierto, ya me lo han comentado. Hay que ir poco a poco para ganar tranquilidad y ver los vídeos para mejorar y aprender de los errores.
-¿Qué parte de culpa le damos a Claudio de todo esto?
-Mucha, la mayoría, pero no sólo a él. Es cierto que si Claudio no me da la oportunidad no estaría ahí, pero también hay que darle mérito a Toñín, al presidente, a mis compañeros, de los que aprendo mucho...
-Tienes ficha con el juvenil, tendrás que aprovechar para mejorar el contrato
-Ahora mismo el dinero es lo de menos. Si salen las cosas bien ya habrá tiempo de ganar dinero en su justa medida, pero ahora lo que pienso es en el día a día, en que llegue el martes para ir a entrar con la misma ilusión de siempre y nada más.
-A pesar de la victoria, la situación del equipo sigue siendo complicada, a siete puntos de la salvación y con trece jornadas por delante.
-Sí, estamos a muchos puntos, pero es lo que siempre dice el míster. Tenemos que estar con confianza y mirar hacia la salvación. Llevamos una racha de buenos partidos y ayer por fin llegó la victoria. Está difícil, pero hay que remar todos en el mismo sentido porque todos queremos salvarnos.
-Para lo que sí servirá esta victoria es para liberar al equipo de cierta presión, ¿no?
-Sí, te quita mucho peso de encima. A mí me ha dado la vida. Salías al Toralín con nervios y ahora estás más a gusto, más tranquilo y te puedes mostrar como eres realmente.
Vuelta a la normalidad. El día después de su gran momento, Borja acudió a Compostilla, donde vio la victoria de sus compañeros del filial blanquiazul ante el Almazán.