fútbol. segunda división b
La Seguridad Social, tajante
La Tesorería ya comunicó el lunes a la Cultural los pasos que tiene que dar para lograr un aplazamiento de su deuda de 371.000 euros. Todavía no hay respuesta
La plantilla de la Cultural se ejercitó con intensidad durante la sesión preparatoria, de cara al pa
La Tesorería de la Seguridad Social anunció a la Cultural el pasado lunes lo que tiene que hacer para conseguir un aplazamiento de su deuda de 371.000 euros (62 millones de pesetas). De momento, no ha habido una respuesta dirigida a la institución pública.
La dirección provincial de la Tesorería de la Seguridad Social se dirigió a los representantes de la Cultural para notificar su propuesta para acordar una flexibilidad en los pagos de la deuda. En ningún caso al que manifiesta día a día ser el próximo propietario del club leonés, José Luis Tamargo, porque de momento no es nadie dentro de la sociedad culturalista.
La Tesorería General de la Seguridad Social está dispuesta a prorrogar el pago de las deudas pendientes de la Cultural y Deportiva Leonesa siempre y cuando se den las siguientes condiciones: pagar las cuotas inaplazables, dar garantías suficientes de que se va a pagar y mantenerse a partir de ahora al corriente de pago.
El agente asturiano, por su parte, se muestra «optimista» y asegura que el acuerdo ya está cerrado, pese a que reitera que no está dispuesto a garantizar la deuda que mantiene la Cultural con la Tesorería de la Seguridad Social a través de un aval bancario, el único método válido y fiable para asegurar el pago del débito que quede pendiente tras la ejecución del primer pago fuerte, que según el propio representante asturiano de jugadores podría superar los 100.000 euros que había prometido inicialmente. Si el agente se niega a poner sobre la mesa el aval bancario, alguien estará dispuesto a hacerlo para que Tamargo manifieste tan abiertamente que el entente está concretado.
El agente de futbolistas dice estar dispuesto a desembolsar de su patrimonio personal 50.000 euros (más de ocho millones de pesetas) a la Agencia Tributaria y 100.000 euros (más de 16 millones de pesetas) a la Seguridad Social, pero todavía no lo ha hecho y además la plantilla no ha percibido ni un solo euro durante más de cinco meses.