El vicepresidente de la LFP dimite en desacuerdo con la huelga
José María Cruz, vicepresidente de la Liga de Fútbol Profesional y del Sevilla FC, renunció ayer a su cargo en el organismo que dirige las dos principales categorías del fútbol español. Aunque no explicó sus motivos, el asunto parece claro. La LFP ha planteado un cierre patronal al que el conjunto hispalense se opone, a pesar de que las peticiones de unos y otros son las mismas. Cruz ocupaba este puesto desde el pasado mes de julio.
Día clave. La jueza Purificación Puyol decidirá esta mañana si hay fútbol el fin de semana. La magistrada comunicará su decisión sobre la demanda interpuesta por seis clubes contra el acuerdo de la LFP de hacer un paro el fin de semana. El portavoz de los clubes rebeldes aseguró que Astiazarán, presidente de la LFP, les aseguró en diciembre que era imposible parar la Liga española al no haber más fechas para jugar. En aquel momento el paro lo planteaba la AFE y la LFP se opuso.
En relación a las pretensiones de la Liga de Fútbol Profesional, el secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky subrayó ayer que espera que impere la cordura y se dispute la jornada liguera. Sin embargo, no dio esperanzas a la LFP en cuanto a sus reivindicaciones (suprimir la retransmisión del partido en abierto) y fue tajante: «No vamos a tocar el partido en abierto».
Posible encierro. La plantilla del Rayo Vallecano de Madrid podría encerrarse desde esta jornada en las dependencias de la ciudad deportiva franjirroja como protesta a la grave situación económica por la que atraviesa la entidad, la cual hace que se les adeuden varias nóminas. Después de la reunión llevada a cabo ayer por los jugadores, está casi decidido el encierro como medida de fuerza para buscar una solución a sus problemas de cobro.
Los actuales rectores del club mantienen negociaciones en tres vertientes distintas para la venta de la entidad. El pasado domingo la presidenta María Teresa Rivero anunció que esta semana podría haber una solución a este particular.