segunda división
Un punto con sabor amargo (2-2)
La Deportiva sueña con el triunfo en Salamanca tras ponerse con 1-2 pero un inmediato gol de Toti acaba con sus ilusiones

Yuri, que volvía al once titular, conseguía de esta manera poner por delante a la Deportiva.
Unión Deportiva Salamanca y Sociedad Deportiva Ponferradina empataron a dos goles en el estadio Helmántico de la capital salmantina en un partido que no dejó contentos, al menos con el resultado, a ninguno de los dos equipos. Y es que el punto obtenido por ambas escuadras no sirve para seguir optando al objetivo común de la salvación, lo que propició que, al menos, el encuentro tuviera ingredientes para el entretenimiento con goles, ocasiones, expulsados y momentos de descontrol sobre todo en tres minutos frenéticos al inicio de la segunda mitad, cuando Mayor y Yuri remontaban en un minuto el 1-0, pero Toti empataba sin dejar a los bercianos disfrutar de su ventaja.
El partido comenzó de manera fulgurante para el equipo local, que salió a comerse al rival, sorprendido por el cambio de sistema del entrenador Pepe Murcia, que alineó a dos delanteros centros, Juanjo y Marcos Márquez. Fruto de esa intensidad inicial llegó el tempranero gol en el minuto cinco del cántabro Edu Bedia, que se estrenaba como goleador con los salmantinos. Tras un córner, Bedia aprovechaba un despeje inicial en el primer palo de la Ponferradina para controlar con el pecho al borde del área y, sin demasiada oposición berciana, lanzarse a por el balón con su pierna izquiera y batir por bajo al portero Alejandro.
La Unión Deportiva Salamanca tenía el partido donde quería pero no lo supo aprovechar. Apenas cinco minutos más le duró el dominio a los charros. Poco a poco el centro del campo de la Ponferradina se fue imponiendo y ganándole una y otra vez las espaldas al propio Edu Bedia, desbordado en defensa.
El resto de la primera parte fue para los bercianos, que dispusieron de ocasiones con lanzamientos lejanos de Saizar o Acorán, que pidió penalti en una jugada dentro del área tras disparar contra el pecho del central Goikoetxea. Sin embargo, la mejor ocasión para los visitantes llegó en el descuento, cuando Máyor se aprovecha de una indecisión en los centrales para quedarse sólo contra Biel Ribas y lanzar una vaselina que se perdió a la derecha del portero charro. Fue una lástima, llegando el descanso con el uno a cero.
Frenesí tras el descanso. La locura llegó en la segunda mitad con cinco minutos de infarto. La Ponferradina consiguió aprovechar su dominio inicial para anotar su primer tanto gracias a Máyor. El delantero aprovecha un pase de Abraham y un agujero en la defensa del Salamanca para batir por bajo y solo a Biel.
Pero ahí no quedó el ímpetu berciano. Un minuto más tarde, en la siguiente acción, otro despiste defensivo de los salmantinos permite un dos contra dos que Yuri aprovecha tras un recorte a Moratón para colar el balón junto al palo derecho de la meta de la Unión. Golpe de moral y jarro de agua fría en Salamanca. Pero la fortuna sonrió en esta ocasión al equipo local que dos minutos más tarde conseguía igualar la contienda. Marcos Márquez cuelga un centro desde la derecha al que Juanjo no llega y cabecea sólo Toti en el segundo palo cruzándola ante Alejandro.
Otra vez a empezar. Desde ahí y hasta el final, la Ponferradina puso el juego y el Salamanca el corazón. Saizar perdonó el tercero cuando no llegó a contactar con la pelota en el punto de penalti tras un pase perfecto de Mayor. En los instantes finales, tiempo para la emoción y los nervios. El primero en perderlos, el visitante Jonathan Ruiz, que en una porfía con Kike López saca el codo a pasear y se lleva la roja en el minuto 32 del segundo tiempo.
Más nervios en el 40, cuando el árbitro no concede un gol fantasma tras remate de cabeza de Marcos Márquez y extraordinaria estirada de Alejandro. Y para colmar el festival de nervios, el local Zamora pierde la cabeza cuando pega una patada por detrás sin balón y a la altura de la rodilla a Máyor. Segundo expulsado de la tarde.
Para poner la guinda a un partido de infarto, en el tiempo de descuento Márquez vuelve a rematar de cabeza en el saque de una falta, Alejandro vuelve a hacer un paradón y Goikoetxtea, debajo de la portería y con el guardameta en el suelo, la envía a las nubes, con la consiguiente desesperación de la parroquia charra y del propio central vasco.
Al final del partido, empate justo pero insuficiente para ambos equipos que miran muy de cerca el pozo de la Segunda División B.