Diario de León
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Sin afanes polémicos | martín

El tiempo pasa inexorablemente, los plazos se agotan y el dogal aprieta amenazando la existencia del club. Tempus Fugit... Se hablaba de ayer como fecha límite, decisiva. Y la solución al grave problema que aqueja a la Cultural sigue sin tomar un camino definido, bueno, que lleve a solucionar el problema. Siguen, singularmente o en plural, buscándose soluciones pero... Don dinero, que es la solución del problema planteado, no aparece. Se trabaja singularmente o en equipo; pero... El tiempo huye rápidamente y la solución o soluciones no llegan. Muy loables las actuaciones llevadas singular o pluralmente; pero la incógnita que satisfaga al problema creado sigue sin hallarse. Ser o no ser. Ésta es la cuestión.

Es cierto que el club ha pasado por situaciones, cuando menos, paralelas. Y se encontraron soluciones. Ahora bien, entonces el club era de sus socios; ahora es una Sociedad Anónima Deportiva y es de sus accionistas, singularmente de los accionistas mayoritarios. Tiempos distintos, soluciones diferentes.

Y no es que, como al decir del vate castellano: Cualquier tiempo pasado fue mejor. En más de una ocasión he dicho, al efecto, mi punto de vista: Ni mejores ni peores los tiempos pasados. Sencillamente, diferentes.

El tiempo apremia; la solución al problema se busca pero no se encuentra. Y el dogal sigue apretando el cuello de la Cultural amenazando su existencia.

Entre tanto, Baloncesto León espera saber con el presupuesto que puede contar, para planificar, lo mejor posible, la temporada próxima. Sólo deseo que, al final, la sapiencia de quienes rigen sus destinos lleve al Club al excelente destino que lo llevó la temporada pasada. La tarea no va a ser precisamente fácil.

Reale Ademar sigue, sin prisa pero sin pausa, la tarea de completar una plantilla capaz de repetir lo que en temporadas pasadas ya logró.

A punto de cerrar la plantilla (con la posible incorporación de Antonio García quedaría prácticamente cerrada). Una mezcla de veteranía y juventud -más de ésta que de aquella- con la cantera como baza importante a jugar con marcadas posibilidades de éxito.

Llega el paréntesis veraniego. Corto, pero necesario. Sólo queda esperar, y desear ferviertemente, que cuando ese paréntesis finalice y la competición abra anchamente su puerta todos puedan caminar, con mayor o menor paso, pero con firmeza, por el verde y ancho camino de la esperanza. Todo o nada cuando comience la nueva etapa para competir. Ya se verá.

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