Emocionado por su estreno en la pista central con sus padres como espectadores
Nadal, primer favorito en Wimbledon y que ayer estrenaba su 101ª semana como número uno del mundo, calificó de «fantástica» la experiencia de inaugurar el césped de la pista Central este año, lo cual le generó una «gran emoción» y más aún contando con la presencia de sus padres, juntos, en el palco real. «Ha sido fantástico. Una gran emoción ser el primero en jugar en esa Central, donde todo está impecable. En mi vida he visto una pista más bonita», dijo Nadal muy contento después de resolver con victoria en tres sets su duelo inaugural.
El español aseguró que la apariencia y condiciones de la hierba de esa pista eran tan «perfectas» que le daba «bastante pena romperla», sin embargo, bromeó con lo bien que le viene a él hacerlo para hacerse con el partido.
«Me da bastante pena romperla, pero también te digo que cuando está más rota juego bastante bien», dijo entre risas el número uno del mundo, que se enfrentará mañana al también estadounidense Ryan Sweeting. «No se mejora una barbaridad en seis meses. Los milagros no existen, seguro que es más peligroso a día de hoy de lo que fue en Australia, quizá porque en Australia no estuvo a su nivel porque estaba nervioso o algo. Su sensación será muy distinta esta vez», anticipó Nadal sobre su próximo adversario, con el que se midió en el primer Gran Slam del año.
El mallorquín, que agradeció la invitación del All England Club a sus padres para presenciar como su hijo abría la Central este año, explicó que en estos momentos sólo está centrado en su «parte del sorteo», aunque es consciente de la amenaza que los otros tres siguientes favoritos pueden suponerle en su camino hacia la final.