Miguelín el de Acebedo, mucho más que un recuerdo
firma
Dice Ful que Miguelín no se fue a los cielos, sino a Barcelona, para vender el piso, y que un día de estos volverá a los corros, que no está buena la venta. En el prado de Liegos estaba Miguel Álvarez Lavín. Lo recordaron los luchadores en activo y otros que tienen el cinto marcado en alma: Ubaldo y Felipe, Millán Bravo, Zósimo el de Maraña, Avelino García Laiz, Javier A. Ponga, César Amable González... En el centro de La Cortina estaba Miguelín. Quedó por resolver un trofeo en su nombre, a la su manera: el que se llevará aquel que sea «el más vivo del corro».