León cierra la temporada
La campaña de pesca con muerte termina con un balance desalentador.

Miguel Benavides exhibe una trucha de cuatro kilos.
El pasado miércoles, 31 de agosto, concluyó la temporada de pesca con muerte en los ríos regulados, ya que en los ríos de montaña el cierre se había producido a finales de julio. La temporada truchera prosigue todavía en su modalidad de pesca sin muerte que se podrá practicar en los mismos ríos regulados hasta el 15 de octubre. Cada año son mas los pescadores que aprovechan estas fechas para seguir pescando, ya que la afluencia de aficionados es menor, los caudales son mas adecuados para la pesca con mosca y la actividad de la trucha es creciente a medida que se acerca la época de freza.
En las aguas no trucheras la pesca puede realizarse durante todo el año, si bien existe la obligación de soltar las truchas que, ocasionalmente, pudiesen capturarse. En estas zonas suelen pescarse cipríndos (barbos, carpas, bogas ...) y especialmente lucios.
Nunca es fácil efectuar un balance de la temporada pues las opiniones, como siempre, son dispares, pero hay una cosa cierta, ha sido peor que la pasada pero probablemente mejor que la próxima. El comienzo de campaña se vio envuelto además en una notable confusión provocada por la interpretación de unas normas en las que se prohibía el cebo de río y la cucharilla con «potera o trípode» salvo que se eliminase la muerte. Posteriormente, y tras algunas denuncias efectuadas por la Guardia Civil, la norma se corrigió en el Bocyl para la cucharilla, que no para el cebo.
Salvo a ninfa apenas se pescó en las primeras semanas. A partir del mes de junio los resultados mejoraron en todos los ríos, pero especialmente en el Curueño, Bernesga y Torío, junto con el Valcarce en la comarca berciana. En los ríos regulados se pescó relativamente bien durante el mes de junio, pero a partir de julio las situación empeoró. El Porma estuvo sujeto a fuertes desembalses, el Esla con variaciones significativas por encima de Gradefes y el Orbigo bastante asfixiado y con menos truchas y mas pequeñas incluso en los escenarios. Nadie se explica por qué Santa Marina y Carrizo, pese a pescarse sin muerte, cada vez tienen menos truchas y mas pequeñas. Lo mismo sucede con muchos tramos libres sin muerte. La explicación, sin embargo, puede ser bien sencilla: El furtivismo blando campa a sus anchas ante la ausencia de guardería. Tal vez sea por causa de la crisis que ha reducido los presupuestos, pero nunca como en esta campaña se ha visto tan poca presencia en el río de los agentes forestales de la Junta. Lo que pueda pasar en los meses de septiembre y octubre puede ser demoledor para el río.
Campeonatos provinciales. Los dos primeros fines de semana de septiembre se celebrarán los campeonatos provinciales, primero de lance ligero y después de mosca seca. En ambos casos se utilizarán de forma conjunta los escenarios del Órbigo, Santa Marina del Rey y Carrizo de la Ribera. La pesca de competición ha ido tomando fuerza año tras año, de forma que se han ido creando cada vez mas clubes y sociedades federadas que presentan a sus deportistas a estos provinciales.
Por su parte los concursantes aspiran a lograr un puesto que les de opción a pasar al autonómico de Castilla y León y de ahí al Nacional para, si es posible, entrar en el equipo de Élite o Selección Española. La demanda de los clubes ha motivado que, para este año, el número de plazas en el provincial haya pasado de 24 a 40, y así dar opción a las sociedades pequeñas para que puedan presentar algún concursante ya que las plazas se reparten proporcionalmente al número de federados con que cuenta cada club. Lógicamente aumenta la complejidad organizativa para conseguir unos campeonatos sin trampa y sujetos a los reglamentos federativos.