fútbol. tercera división
Lo mejor, los 4.000 euros
Huracán y Cultural se olvidan del fútbol y sólo la recaudación por la excelente entrada en el Rafa Tejerina salva la tarde.
Huracán Z y Cultural jugaron a nada en el campo Rafa Tejerina. Un tiempo para cada equipo, sin ningún alarde de juego fluido por parte de ninguno de los dos equipos. La tarde la salvó el excelente ambiente que se vivió en el terreno de juego de Trobajo del Camino. Unas gradas abarrotadas de público sirvieron para que las arcas del club trepalense se rellenaran con 4.000 euros, de los ochocientos espectadores de pago que accedieron a la instalación deportiva que presentó una aspecto extraordinario con casi un millar de aficionados. Excepcional la organización del club trepalense, coordinada por el director deportivo Roberto Canuria.
La primera parte se caracterizó por un mejor posicionamiento en el campo del equipo dirigido por Carlos Valiño, que con un centro del campo más acompasado, y sobre todo peleón, ganó la partida por completo a una medular excesivamente blanda y miedosa. El centro de la cancha de Luis Cembranos tiene que comenzar a darse cuenta de que en la Tercera División sólo valen las florituras en contadas ocasiones, porque por regla general el rival te echa el aliento en el cogote. Si no hay pelea y garra en la zona fundamental, apaga y vámonos. Frente al Numancia B falló el músculo y en el Rafa Tejerina, más de lo mismo.
La Cultural tiene que ganar los encuentros con garra, pundonor y sacrificio. Nada de que es un club histórico y pegotes que ya no van a ninguna parte. Los futbolistas del equipo leonés deben de darse cuenta que están en la misma categoría que La Virgen del Camino, el Astorga, el Bembibre, el Almazán, el Tordesillas o La Granja. De lo contrario, partidos como el del domingo ante el filial del Numancia o el de ayer frente al Huracán Z volverán a ser infernales para el espectador.
De lo que haga la Cultural en estas primeras jornadas, depende que la afición se vuelque con el equipo en forma de nuevos abonos o que, por el contrario, se líe la manta a la cabeza y dé la espalda por completo a un club que necesita el apoyo de su hinchada como el comer. De lo contrario, el riesgo de impagos y penurias se sucederán a lo largo de la temporada.
La Cultural recuperó una mejor línea en la segunda mitad. Su técnico, Luis Cembranos, sabe mejor que nadie lo que tiene en el vestuario. Sacó su fuerte carácter en el descanso para poner orden y batalla en un campo en el que no valen guiños a la galería. El entrenador es el que más claro tiene lo que quiere.