BALONCESTO. LIGA LEB-ORO
León cae con dignidad
El gran trabajo de los hombres de Javier de Grado no goza de la recompensa final ante un poderoso Lleida.

Baloncesto León atacó con criterio en la zona catalana.
Ni los veintiséis puntos de Manny Quezada, catorce de ellos en el tercer cuarto, fueron suficientes para que Baloncesto León sumara su primer triunfo a domicilio en el Barris Nord de Lleida (89-80). Se le sigue atragantando al conjunto de Javier de Grado esa primera victoria lejos del Palacio de los deportes, a pesar de que ayer ofreció una gran imagen en el inexpugnable pabellón leridano, donde logró dominar a su oponente en el aspecto reboteador. El único lunar de los rojillos fueron las diecisiete pérdidas de balón, todo un lastre.
El partido no pudo comenzar peor para Baloncesto León, que a los cinco minutos ya perdía por una diferencia de diez puntos (15-5). Los errores en los lanzamientos eran constantes por parte del cuadro rojillo, cosa que aprovechó el cuadro leridano para cobrar rápida ventaja. Sin embargo, la salida a pista de Julio González cambió por completo la dinámica del partido. El alero asturiano anotó siete puntos en un abrir y cerrar de ojos para mantener a su equipo en liza. A veinte segundos para el final del primer cuarto, los de Ricard Casas dominaban por 24-12, pero dos fallos consecutivos permitieron a los visitantes ponerse a ocho puntos (24-16).
Los albores del segundo cuarto fueron espectaculares para Baloncesto León. Los de Javier de Grado encadenaron un parcial de 3-11 para situarse a sólo cuatro puntos de los catalanes (27-23). La reacción rojilla continuó hasta transcurrido el ecuador del segundo cuarto. Si en el minuto quince caían de dos (30-28), en el dieciséis los leoneses se situaban por primera vez delante en el marcador (32-33). El desconcierto leridano era total, en parte propiciado por una falta antideportiva de Paco Vázquez. León todavía consiguió situarse dos puntos arriba con el 32-34, pero en este punto el equipo de De Grado desapareció de la pista para encajar un parcial de 8-0 que le llevó al descanso 42-34. Lleida logró parar la serie anotadora de Julio González que, en este cuarto, sólo sumó dos puntos, aunque tuvo dificultades para hacer lo mismo con Durley, que se fue al descanso con siete puntos
El tercer cuarto tuvo como gran protagonista a Quezada, que encestó catorce puntos, los seis primeros de su equipo en este periodo de forma consecutiva, y que mantuvo él solo al conjunto leonés en el partido. Fruto de su trabajo, Baloncesto León se ponía de nuevo por delante en el marcador, aunque su ventaja fue únicamente de dos puntos (49-51) cuando se alcanzaba el minuto 25. Sin embargo, León no pudo culminar su remontada porque inmediatamente encajó un parcial de 6-0 que volvió a ponerle por detrás en el electrónico.
En el último y definitivo parcial, los dos equipos se fajaron en ataque. Sin embargo León no pudo impedir que Lleida se escapara hasta los siete puntos, ventaja que ya fue definitiva.