segunda división B
Yuri vuelve con ganas (0-3)
Dos goles del brasileño y uno de Máyor, que inauguró el marcador, permiten a la Deportiva golear a la Real Sociedad B.
El deportivista Domenech controla el balón a media altura en una jugada en el mediocampo.
Vuelve a encadenar dos victorias consecutivas la Ponferradina, ganando además fuera de casa (0-3), lo que no conseguía desde el nueve de octubre en Lemona. El fútbol se lleva muy mal con la lógica y ayer, además, se cebó con el filial txuri urdin, que besó la lona ante un rival al que si algo le sobra es oficio. Los realistas tienen calidad y ayer también intensidad, algo imprescindible para sobrevivir en esta categoría, pero todavía les falta mucho aprendizaje en otras cualidades como la veteranía y el saber estar. De ello se aprovechó la Deportiva en el segundo periodo, para matar un encuentro donde el cuadro de Claudio Barragán supo madurar al contrario y soltar tres oportunos hachazos para conseguir un resultado final que quizás es excesivo, pero que señala a la perfección de qué va este negocio del fútbol.
A ello hay que añadir la vuelta al equipo de un Yuri que se reivindicó con dos dianas en un segundo periodo donde el cuadro berciano supo machacar en las oportunidades que creó. Vuelven las buenas sensaciones al equipo cuando el Real Madrid se aproxima ya en el horizonte.
Si hay que explicar una derrota como la de ayer desde la óptica del filial donostiarra, se puede recurrir a términos como coraje y lucha pero sin premio de los vascos, y al oficio de la Ponferradina como gran argumento para vencer a domicilio. La Real Sociedad B tuvo carácter y sometió en el primer tiempo a su rival, uno de los mejores del grupo y firme candidato al play off. Tuvo carácter e intensidad pero le faltó gol, su gran hándicap.
Los realistas, con Errasti y Ros en la medular y Beitia y Barcina en las bandas, jugaron con Rodríguez en punta. El hernaniarra trabaja a destajo, cae bien a bandas y tiene intención, pero uno tiene la sensación de que rendiría mejor en la mediapunta. Meho Kodro, que ayer no podía contar con Jonathan y Kenan, apostó por Rodríguez y dio veintiún minutos a Iker Hernández, que tampoco pudo hacer mucho más.
El primer tiempo fue aseado por parte local, con una Ponferradina que se mostró bien asentada en la zona defensiva y que buscaba los contragolpes para crear peligro, pero lo consiguió en contadas oportunidades. En los vascos, Barcina llevó peligro por su banda, pero su llama se fue apagando a medida que los minutos iban pasando y el resultado era descorazonador. El riojano probó fortuna con un disparo que se le fue arriba y, posteriormente, una buena combinación entre el mismo protagonista, Beitia y Rodríguez finalizó con un remate al muñeco.
Los de Barragán, por su parte, sólo amagaron cuando Gaztañaga perdió un balón en una zona prohibida. El esférico llegó a Máyor y éste chutó rozando el poste cuando se encontraba en inmejorable posición ante el arquero realista. Fue la mejor oportunidad visitante en un primer acto que moría sin goles.
Segunda parte. El Sanse siguió rindiendo a un nivel aceptable, pero encajó un duro golpe en el minuto 58 con el primer tanto de la Ponferradina. Media chilena de Máyor que se iba al fondo de las mallas. Acierto pleno en la primera oportunidad clara de una Deportiva que había sabido madurar el encuentro y se movía con mayor comodidad en la zona ancha, aprovechando el cansancio de los locales.
Los de Claudio Barragán, mítico ex jugador del Superdepor, sacaron una falta y Máyor la culminó de la mejor manera con un meritorio remate a la media vuelta y de chilena. El gol en contra fue un mazazo, un palo para la joven escuadra guipuzcoana. Y el Sanse ya no fue el mismo. Hervías saltó al campo y demostró una chispa que el equipo nunca debe desperdiciar.
Pero la Ponferradina tenía el partido donde quería y lo mató al contragolpe. Yuri, que había saltado al terreno de juego antes del 0-1, se puso las botas en dos contraataques –el primero fatal defendido– y elevó el marcador a la exageración de un cero a tres final con un claro sabor a reivindicación por parte del ariete berciano.
Los cambios introducidos por Claudio dieron el resultado apetecido y el cuadro del Toralín acabó jugando a placer ante un Sanse rendido. Quizás el marcador es demasiado abultado, pero la Ponferradina dio un curso de cómo administrar un encuentro jugado fuera de casa, recuperando goles y buenas sensaciones.
Duerme en promoción. La victoria cosechada en Zubieta permitió a la Deportiva irse a la cama en puestos de promoción de ascenso. A falta de los partidos que se disputan esta tarde, los blanquiazules son terceros, empatados a veinticinco puntos con Alavés y Amorebieta, que también ganaron ayer, y a diez del líder, un Mirandés que también logró una victoria en su visita al Atlético Osasuna B.
Real Unión, Bilbao Athletic y Eibar, que juegan esta tarde, pueden superar a la Deportiva y apartar a los bercianos de los cuatro primeros puestos.