Un balonazo propicia que el niño Saúl Álvaro marque el gol definitivo
El niño leonés Saúl Álvaro se convirtió en el protagonista del emotivo final de partido. Cuando los Amigos de Rafa buscaban afanosamente el empate a nueve goles, un despeje de Dani Guzmán fue a parar a la cara del prebenjamín del Villaquilambre, que rompió a llorar. El actor cambió las lágrimas de Saúl por una sonrisa de oreja a oreja, tras invitarle a lanzar el penalti que sentenció el choque para los de Bustamante (10-8).