fútbol. TERCERA división
Otra vez los elementos (0-1)
El Atlético Bembibre no puede ni con el Real Valladolid B, ni con la mala suerte, ni con el palentino Franco Galván que se ‘come’ un claro penalti sobre Tano en el añadido.
Victoria para el Valladolid en La Devesa 0-1 (Lolo) que deja muy tocado el Bembibre. Una derrota que no se hicieron acreedores los de casa ya que fueron los que más buscaron la portería rival. Desde luego el choque no defraudó. Fue intenso, jugado de poder a poder pero la veteranía y el buen hacer del equipo visitante bastó para minar la moral de unos jugadores que buscaron desde el primer minuto la victoria.
La mala suerte ya comenzó a cebarse con el equipo de Ministro en el minuto 7. David Álvarez, en boca de gol, no acierta a batir a Facundo tras un buen pase de Roberto Puente. Tras el gol encajado, el Bembibre tardó en reaccionar pero aún le quedaba gasolina para poner en aprietos la ordenada defensa visitante. Borja en el 35 hace un fenomenal jugadón y su disparo finalmente se estrella en la cruceta rival.
Tras el descanso el Bembibre se vuelve a enchufar el encuentro, teniendo más presencia en ataque y fruto de ello se producen una serie de circunstancias que lógicamente perjudicarían los intereses rojiblancos. Primero una falta que bota David Álvarez enviando el balón a la mismísima escuadra e incomprensiblemente Facundo desvía la trayectoria. Y cuando ya el resultado parecía inamovible, el Valladolid en dos zarpazos se plantaba solo ante Ivanildo y éste en dos fenomenales intervenciones evitaba más diferencia en el marcador. Y cuando ya el tiempo estaba a punto de concluir la jugada tonta le pudo costar al Valladolid el empate para los de Ministro. Un penalti, cometido por Facundo sobre Tano, al intentar atajar el balón, éste se le va y arrolla al defensa bembibrés. El colegiado no quiso saber nada de lo que allí ocurría perjudicando notablemente los intereses para un equipo que busca meterse en los puestos altos de la clasificación.
El partido había sido dominado por intervalos por ambos equipos y el Bembibre, con más corazón que cabeza, no acertaba a materializar algunas claras oportunidades de gol.