Ambicioso para el gran día
El leonés se juega la presea en la final del K-1 1.000 en la que el alemán Hoff y el canadiense Van Koeverden son los favoritos.
Cubelos es consciente de la dificultad que entraña lograr una medalla, pero no tira la toalla.
Francisco Cubelos se juega hoy a gloria olímpica en las aguas del lago Eton Dorney. El palista berciano que en su debut se hacía con un puesto en la gran final, intentará sorprender al resto de rivales en la prueba de K-1 1.000 metros.
A priori el oro parece lejano dado que tanto el alemán Max Hoff como el canadiense Van Koeverden parten con los mejores pronunciamientos para disputarse entre ellos el triunfo. Uno y otro ya demostraron en las series y posteriormente en las semifinales que cuentan con un ritmo superior al resto de palistas. Para Cubelos esta circunstancia da igual ya que frente a ambos ya se ha visto las caras.
El leonés, bronce en el último Europeo, lo tiene claro. La salida y en especial los 250 metros iniciales van a resultar determinantes. Ahí es donde puede empezar a romperse la prueba y Cubelos desea estar en los puestos cabeceros para al menos pujar por las medallas hasta el último instante.
Aparte de Hoff y Van Koeverden en la línea de salida también aparecen otros enemigos de cuidado como el sueco Gustaffson y el danés Larsen.
El palista leonés tendrá como inconveniente el salir por la calle ocho aunque tal vez la presencia de otro rival cualificado para luchar por las preseas como Poulsen en la calle siete puede ayudarle. En un primer momento y en los Juegos de su debut Cubelos ya ha logrado su objetivo de meterse en una gran final. Ahora que lo ha logrado el berciano es consciente que la puja por un puesto en el podio de una carrera que empieza a las 10.30 es factible. La empresa se presenta complicada aunque dadas sus prestaciones y el hecho de haberse adaptado perfectamente a las condiciones del lago Eton Dorney y del viento lateral que sopla pueden ayudarle a hacer un poco más brillante su palmarés deportivo.