Mal estreno para la temporada de jabalí
Las primeras monterías realizadas en los acotados se saldan con pocas piezas.
Con el frío llegarán las mejores monterías como ésta del 2011.
Como cabía suponer no ha comenzado bien la temporada de caza del jabalí que se abrió el 23 de septiembre. Los primeros ganchos y monterías que se han realizado en la mayoría de acotados que cuentan con éste animal en sus planes cinegéticos se han saldado con pocos cochinos abatidos.
No eran de prever grandes resultados habida cuenta de la sequía y del calor que, especialmente en las horas centrales del día, se viene produciendo. Además y en estos primeros lances de la temporada, los perros se muestran incapaces de batir el monte tras una larga y obligada inactividad. La intensa sequía y el calor del comienzo del otoño no favorecen las monterías, por eso se están reservando cacerías para cuando lleguen las esperadas lluvias que harán mejorar los resultados de forma sensible. Hasta la fecha sabemos que la sociedad de cazadores y pescadores Riomonte ha realizado varias monterías con resultados negativos a pesar de que en todas se movieron jabalíes. En otras cacerías si se han cobrado ‘cochinos’ como en Valdealcón o en la zona de Villamanín. En El Bierzo también se han matado animales aunque en pequeñas cantidades.
Por otra parte cabe destacar que la Guardia Civil se está mostrando escrupulosa a la hora de establecer las zonas de seguridad, interpretando de forma restrictiva las pistas forestales donde es posible el tránsito de vehículos.
Para Miguel Fierro, presidente de Riomonte y delegado de la Federación de caza las perspectivas se presentan muy desiguales. «Hay zonas del monte donde las bellotas casi doblan las ramas y otras donde no hay apenas. Por otra parte el comportamiento de los jabalíes está cambiando. Antes bastaba la entrada de los perros para sacarles hacia los puestos, ahora se vuelven, dan vueltas sobre el terreno e incluso arrancan cuando ya han llegado los perros a los puestos. A veces -prosigue Fierro- hemos encontrado lugares donde están entrando jabalíes a comer, con escarbaduras y rastros recientes, cebamos la zona con maíz y manzanas para que no se vayan y conseguimos el efecto contrario».
En las zonas inestables del Páramo y vegas, comienza a apreciarse alguna huella. Cabe esperar que las ‘cerdas’ con sus rayones lleguen mas tarde, cuando en el monte escasee el alimento. Por otra parte la cosecha se presenta muy desigual. Si persiste el tiempo seco pronto comenzarán a recogerse algunas fincas con la consiguiente movilidad de las camadas.