Con una afición así, sí se puede
Como es habitual las bufandas de los colores ademaristas poblaban las gradas del Palacio de Deportes.
«¡¡Sí se puede!!». El viejo grito de guerra de la afición leonesa para convocar a los milagros a dejarse ver en el Palacio de Deportes volvió a retumbar ayer con fuerza entre unos muros que ya han comprobado muchas veces que cuando se grita con la fe inquebrantable que sale del corazón del y del convencimiento... el sortilegio funciona.
La afición de las grandes citas estuvo ayer otra vez de diez. Cumplió la perfección su papel: el de activar esos mecanismos invisibles de lo emotivo que hacen que un equipo como el Ademar de este año con 1,1 millones de presupuesto sea capaz de plantar cara y empatar (incluso a punto de ganar) a un equipazo como el Flensburg alemán con más de cinco millones de presupuesto y un claro candidato a pelear por la liga alemana, la más poderoso del continente.
Con una afición así, sí se puede. Realmente es quien lo hace posible junto con ese otro gran motivador de equipos que es Manolo Cadenas.
Entre los dos supieron convertir ayer a un grupo donde predominan los chavales de entre 18 y 21 años en una escuadra aguerrida capaz de poner contra las cuerdas al potente equipo germano mientras la grada rugía «¡¡A por ellos!!». Y se lanzaron a saco. Todos pusieron su parte para que todo encajara en el mágico escenario del Palacio. Y se acarició la victoria.