fútbol. tercera división
A la Cultural le falta el gol (0-0)
El equipo leonés domina al Burgos en un partido en el que los de Cembranos no son capaces de derribar el muro castellano.
Stallone, a la izquierda, pugna por el balón con el visitante Koke en un lance del encuentro disputado en el Reino de León.
La Cultural no pudo con la contundente defensa del Burgos CF ni tampoco con las artimañas del equipo castellano para deshacer el empate a cero que registró el marcador al final del tiempo reglamentario (0-0).
La Cultural dominó el centro del campo, pero sin apenas peligro en las acciones de ataque ante la portería defendida por Aurreko. La segura cobertura del conjunto castellano impidió que los hombres más adelantados del cuadro culturalista disfrutaran de ocasiones para conseguir un triunfo que hubiera situado al equipo blanco como líder en solitario del grupo octavo de Tercera División. El encuentro careció de acercamientos con peligro a ambas áreas, aunque los dos contendientes gozaron de sus oportunidades como para haber desequilibrado la balanza a su favor.
Tras una primera parte en la que el bloque local fue el único que quiso llegar arriba con peligro y el que buscó la victoria, se pasó a unos segundos cuarenta y cinco minutos en los que el Burgos CF tomó por momentos el mandó del encuentro y puso en aprietos la portería leonesa.
En el primer minuto de juego de la continuación, el visitante Arkaitz se plantó solo delante del guardameta culturalista Diego Calzado, pero el portero leonés salvó con acierto el disparo del rival al sacar una mano prodigiosa que hizo echarse las manos a la cabeza al entrenador del cuadro burgalés, Ramón María Calderé, y a todo su banquillo.
Además, el cancerbero local se mostró muy seguro en sus intervenciones bajo los palos, sobre todo el un remate a la salida de un saque de esquina, que atajó sin sobresaltos.
La Cultural dominó el tempo del partido y también las bandas. Jony Lomas le hizo un auténtico siete a su par, porque se fue de él cuando quiso, pero sus servicios nunca encontraron un rematador, quizás porque debió rasear más el balón para buscar al jugador mejor posicionado en las inmediaciones del área castellana en lugar de recurrir a juego por alto, porque los de Calderé demostraron siempre su contundencia en los balones aéreos.
La Cultural recurrió al corazón para llegar con peligro arriba, ante las deliberadas perdidas de tiempo del rival, que en algunos momentos del choque sacaron al equipo leonés del encuentro. Aún así, David Álvarez protagonizó las dos acciones más claras para haber desnivelado el tanteador a favor del conjunto culturalista.
Primero, se revolvió en el área, pero en última instancia se resbaló y no pudo llevar el balón a la red, en una posición inmejorable para abrir la lata. A falta de veinte minutos disparó con mucha intención, pero Aurreko despejó el balón. A partir de ahí, ya no hubo más juego.