fútbol. primera división
«Vamos por el buen camino»
Sergio Ramos niega que a los jugadores les falte actitud y huye de alimentar la polémica en el ‘caso Casillas’: «Donde manda patrón no manda marinero».
Sergio Ramos durante la rueda de prensa que ofreció en la Ciudad Deportiva del Madrid.
Tras Iker Casillas y Cristiano Ronaldo compareció en Valdebebas el segundo capitán del Real Madrid, Sergio Ramos, y al tercer día llegaron los tópicos, las expresiones comunes y las declaraciones aprendidas, con la intención de transmitir un ambiente de normalidad que no se corresponde con la realidad pero que parece ser obligado para intentar contrarrestar la crisis y los conflictos. «Vamos por el buen camino», llegó a asegurar el defensa sevillano durante una conferencia de prensa en la que Sergio Ramos al menos negó que a los jugadores les haya faltado en algún momento actitud y motivación, como denunció José Mourinho, y en la que apostó por no tomar decisiones drásticas y precipitadas, «porque cuando los resultados no acompañan no hay que actuar por impulsos, sino tener la cabeza fría y estar más unidos que nunca».
La consigna de difundir públicamente unidad en el vestuario del Real Madrid y de no responder al cuestionado Mourinho ha calado tan hondo en la plantilla que ni siquiera Sergio Ramos se atrevió a defender ayer a su amigo Casillas y discutir la autoridad del entrenador, lo que el portugués califica como una «decisión técnica». «Donde manda patrón no manda marinero». El típico dicho como sentencia de Ramos, huyendo de alimentar la polémica entre Mourinho y Casillas, que el domingo volverá a ser titular en el Bernabéu. «El mejor para opinar de uno mismo en este caso es Iker, que estuvo aquí anteayer (por el martes). Tengo muy buena relación con Iker y no le veo raro, pero por encima de todo está la opinión del técnico», añadió Ramos, quien también recibió un toque de atención de Mourinho cuando el portugués le dejó fuera del once ante el Manchester City pero insistió en que no queda otra que aceptar las imposiciones del entrenador. «Iker ya dijo que son decisiones técnicas y ahí no tenemos nada que hacer. Como dijo él, no somos robots, no somos máquinas, y tenemos días buenos y malos, pero por encima de todos está la decisión técnica del que manda», manifestó.
El vestuario blanco, de puertas para afuera, dice respetar a un entrenador que también se ha quedado sin defensa dentro del propio vestuario.