baloncesto. euroliga
Sergio Rodríguez, letal
El base con un triple ganador a falta de 3.51 segundos logró acabar con el Zalgiris y con la maldición del Madrid.
Sergio Rodríguez resultó decisivo para el triunfo del Real Madrid ante el Zalgiris.
Sergio Rodríguez con un triple ganador a falta de 3.51 segundos consiguió acabar con el Zalgiris (75-74) y con la maldición que persiguió al Real Madrid, durante todo el partido, desde la larga distancia en la más complicada victoria del equipo español en la presente Euroliga.
El Real Madrid tuvo otro difícil comienzo de partido (0-7) y aunque pareció sólo un traspiés (5-7), lo cierto es que se le complicaron las cosas y a los siete minutos tuvo una decena de puntos en contra (9-19).
Lo peor, con todo, no fue la desventaja sino la monumental pájara del equipo, sobre todo en ataque, donde falló canastas increíbles bajo el aro. El triple quedó inédito en el primer periodo con tres intentos sin recompensa.
El Zalgiris del entrenador español Joan Plaza, como siempre ovacionado por la grada, comenzó a mostrar su versatilidad. La defensa a toda pista ya es un clásico y en ataque, el técnico ha sabido dotar al equipo de la paciencia necesaria para buscar la mejor opción.
La defensa madridista acabó desesperada ante los sencillos movimientos de los lituanos que, al final, conseguían un tiro cómodo o una penetración a canasta.
Una falta antideportiva a Rudy a falta de 41 segundos, permitió al Zalgiris empatar a 72 y tener posesión. Los árbitros compensaron y le devolvieron el balón al Madrid que no anotó. El Zalgiris se puso por delante, 72-74, desde el tiro de personal a falta de 8.7 segundos y Sergio Rodríguez anotó un triple victorioso, 75-74, a falta de 3.51 para acabar con la maldición desde la larga distancia, 8 de 29 en el partido.
El Barça gana con facilidad
El Barcelona Regal, por su parte, superó al Olympiacos griego, vigente campeón de la Euroliga, por 76-68 después de un choque de poder a poder en el que el control del ritmo del partido y la buena defensa sobre el base griego Vassilis Spanoulis dejó a su equipo sin reacción. El derroche físico de Sada en defensa resultó determinante.