Un triunfo para seguir soñando
Ivi Vales, a la derecha, abrió el camino de la victoria local.
El Atlético Astorga se impuso con relativa comodidad (3-1) a un Cuéllar que demostró el porqué es el colista del grupo y todavía no conoce la victoria esta temporada, ya que la única que luce en su casillero es la otorgada por la Normativa federativa en su teórico enfrentamiento con el Palencia.
Carlos Tornadijo planteó el partido ante los segovianos pensando en el derbi del próximo domingo ante la Cultural, al reservar a hombres como Aller (con advertencia de suspensión), Edu Vallecillo, el único refuerzo del conjunto maragato tras la llegada del técnico burgalés, o Villa e Iván Cabezudo, éstos dos últimos por diferentes motivos.
Bajo estas premisas los astorganos iniciaron la búsqueda de los tres puntos para mantener su sueño de jugar las eliminatorias de ascenso, y aunque su falta de acierto en los últimos metros fue más rival que el conjunto de Cuéllar.
Pese a ello, y tras dos buenas ocasiones, fue Ivi Vales el encargado de abrir el camino de la victoria al rematar al fondo de las mallas de la portería visitante el lanzamiento de un libre directo desde la banda derecha tras un rechace de la defensa rival. Era el 1-0 cuando se cumplía el minuto 13.
A partir de ese momento el Atlético Astorga siguió disponiendo de ocasiones pero no acertó a materializarlas ante un Cuéllar que apenas pasaba del centro del campo, llegándose al descanso con ese 1-0 en el marcador.
En la reanudación el Cuéllar cambió su cara y comenzó a presionar al conjunto local, llevando la incertidumbre a la grada, aunque Diego, con una espléndida vaselina al ver al meta Repiso adelantado colocaba el 2-0 en el marcador cuando se cumplía el minuto 57. Pudo ampliar la cuenta Marcos, pero un remate similar al anterior aunque desde la banda contraria se estrelló en el larguero de la portería visitante. En el minuto 70 Alcaide, tras un remate de cabeza, establecía un inquietante 2-1 en el único remate entre los tres palos del conjunto segoviano.
El Atlético Astorga comienza a tomar precauciones, hasta que en el minuto 88 Emilio Recamán sentencia el partido con el 3-1 que ya sería definitivo.