Cabanas, objeto de deseo en la Asobal
El joven extremo del Ademar, cuya renovación automática quedó bloqueada por el concurso de acreedores, tiene ya dos ofertas de equipos de la liga española para cambiar de aires.
El extremo zurdo del Reale Ademar, Álvaro Cabanas, celebra uno de sus tantos en competición europea.
A río revuelto, ganancias de pescadores. Un viejo refrán que tiene múltiples aplicaciones y que, en el caso del deporte, hace referencia a que cuando las estructuras de un club se agrietan —caso del Ademar— los más avispados logran «pescar» excelentes oportunidades. Un fiel reflejo de esta situación tiene como protagonistas al club leonés y a uno de sus jugadores más prometedores, el joven extremo Álvaro Cabanas.
A comienzos del pasado mes de marzo la junta directiva del equipo leonés descartó ejecutar la cláusula de renovación de manera unilateral por una temporada más del extremo alicantino que de, esta forma, quedaba libre de cualquier compromiso y podía aceptar ofertas. El contrato del zurdo de 23 años, internacional júnior, marcaba fecha del 1 de marzo para que el club leonés le notificara su continuidad. La entrada de la entidad en concurso voluntario de acreedores impidió la ejecución automática de esa cláusula.
Y su salida al mercado no ha pasado desapercibida. «Tengo dos ofertas de clubes españoles pero no quiero precisar de qué equipos se trata», reconocía el jugador a la vez en que insistía en que su deseo es continuar en León y ligado a la disciplina ademarista. Pero, obviamente, su capacidad de espera tiene un límite. «La situación es complicada. Estoy encantado en León y el Ademar me parece un club ideal para progresar como jugador», señaló Cabanas que disputa este año su segunda campaña en el primer equipo después de que la pasada le diese la alternativa plena en la Asobal el técnico Isidoro Martínez. Su idea es darse un tiempo —a él mismo y al club—para intentar seguir vistiendo la camiseta ademarista la próxima campaña pero sabe también que tal y como está el balonmano español y el mercado no es muy prudente dar largas a alternativas reales que ya tiene sobre la mesa. «Las ofertas están ahí pero sigo prefiriendo la alternativa del Ademar si finalmente es posible. Ojalá la situación se pueda encauzar pronto y se empiece a planificar ya el próximo proyecto deportivo», manifestó.
El caso de Cabanas no es el único de estas características en el club leonés. El central Juan Castro tenía también una cláusula de renovación automática que no pudo ejecutarse por el mismo motivo al igual que el extremo brasileño Felipe Borges, jugador que hace algunas semanas abandonó abruptamente la disciplina del Reale Ademar para fichar por el Montpellier francés que le ha contratado para lo que resta de temporada y para la próxima campaña.