fórmula 1. optimismo en ferrari
Paso al frente de Alonso
El español está en las mejores condiciones para convertirse en el referente del Mundial antes de llegar a Europa.
Ferrari trabaja para Fernando Alonso.
El piloto con más vueltas en cabeza (37) en lo que se lleva de temporada (Sebastian Vettel) no es el líder del Mundial. Tampoco es Kimi Räikkönen, pese a su fulgurante inicio. Ni mucho menos Lewis Hamilton, que tiene en las Pirelli el talón de Aquiles de un Mercedes que poco tiene que ver con el que decepcionó de nuevo en el 2012. El hombre que durante más giros ha encabezado la serpiente multicolor de la Fórmula 1 esta temporada es Fernando Alonso.
El flamante vencedor del Gran Premio de China no solo acabó con un lustro fuera de los puestos de honor del podio de Shanghái, sino que apartó de un plumazo viejos fantasmas. El abandono de Malasia se había convertido en una espada de Damocles que pendía sobre las opciones de luchar por el título, pero Alonso solventó la papeleta con una autoridad aplastante.
Sin embargo, que nadie se llame a engaño. Aún es pronto para hacer absoluto favorito a Fernando Alonso, algo que ya ha pasado por la mente de los aficionados llevados por la ola de euforia tras la soberbia actuación del piloto español en el GP de China. La cita de Shanghái ha sido la tercera de un Mundial de 19 carreras y, tirando del típico tópico, queda un mundo. El asturiano aún no encabeza la clasificación general, algo que consiguió en 2012 en verano y que, finalmente, no valió más que para que le escociera más el subcampeonato. La prudencia suele ser, como en la vida, mejor compañera en un fórmula 1 que la temeridad, y más en un Mundial que ya ha vivido tres ganadores distintos y que podría sumar un cuarto, sin demasiadas carambolas, este fin de semana.
Una de las mejores noticias que ha recibido Fernando Alonso esta temporada es que, por fin, no tendrá que mirar con recelo su coche. La nueva estrategia de diseño que ha emprendido Ferrari, con un equipo propio para el F138 diferenciado con el monoplaza que competirá en el 2014, ha dado sus frutos. De momento, exitosos. El comportamiento del coche del 2013 está a años luz del del 2012, lo que augura al menos que Fernando Alonso y Felipe Massa podrán pelear por estar arriba de manera constante y sin necesidad de condiciones extrañas en pista, o de una actuación estelar por parte de los pilotos.
El propio Alonso confirmaba estas sensaciones. Sin fallos, venía a decir, podrá estar en la pelea por el podio de manera constante.