tercera división. el equipo maragato vuelve a quedar con la miel en los labios
Adiós a la fase de ascenso (2-2)
El Astorga logra un empate ante el Bembibre que no le sirve para nada
El derbi entre rojiblancos y maragatos finalizó en tablas.
El Bembibre y el Astorga dejaron bien a las claras que los derbis son muy complejos y hasta el pitido final todo puede ocurrir. Tras una primera parte muy buena del Atlético Bembibre en la que pudo haber ampliado el marcador, en la segunda el cansancio les pasó factura y estuvieron con el paso de los minutos a punto de perder el choque ante un rival que sólo apareció en los minutos finales para acabar empatando (2-2).
Desde el principio el Bembibre salió con fe en sus posibilidades y, aunque nada se jugaba, dominó ampliamente a un equipo muy fallón en la entrega del balón. Los balones perdidos constantemente en la zona central hicieron que los rojiblancos se aprovecharan de ello para batir a Javi. En el minuto 4 Dani Alonso estrellaba un balón en la cruceta y posteriormente el rechace recogido por Cueto es anulado por el juez de línea. La réplica de un Astorga que tan sólo se acercaba en contados contragolpes pudo haberse adelantado por medio de Ivi Vales tras un buen centro de Cristian. Un espejismo de lo que vendría a continuación pues el dominio absoluto del Bembibre iba a dar sus frutos. Primero Roberto Puente y luego Cueto ponían tierra de por medio con dos preciosos goles antes del descanso.
Tras el paso por los vestuarios la decoración cambió por completo. Un Bembibre venido a menos poco a poco cedió la iniciativa al Astorga, que supo aprovecharse de ese agotamiento en los minutos del 88 al 94. Antes una expulsión por cada bando deducían un entretenido derbi con suspense hasta el final, pues en el 88 Borja acortaba distancias y en el 93 Recamán finiquitaba el marcador con ese empate que aún podía haber sido otro bien distinto pues se le anulaba un gol legal en el 84 al Astorga y Roberto Puente, con todo a su favor, perdía la ocasión de poder haber adelantado a su equipo.
Fue un derbi en el que no faltó de nada pues la afición maragata se hizo notar en La Devesa en un partido en el que ya ninguno de los dos se jugaban absolutamente nada.
Los únicos que deslucieron el encuentro fueron los colegiados de turno que con su actuación no dejaron contentos ni a unos ni a otros. Fue un partido intenso, de los que hacen afición y, aunque no se jugaban nada, la honrilla estaba de por medio.