fútbol. segunda división b
La Unión Deportiva Salamanca desaparece tras 90 años de vida

Un partido entre la UD Salamanca y la Cultural.
La Unión Deportiva Salamanca consumó su desaparición tras 90 años de historia al no comparecer en la Junta de Acreedores que debía celebrarse en los Juzgados de Salamanca el mayor fiador de la entidad, el Banco Popular, para dar su voto favorable a la solución propuesta por los administradores concursales del club. Al no producirse este hecho, se inicia el proceso de liquidación.
Mañana comienza la liquidación con la subasta de los bienes de la Unión. Entre ellos se incluyen los derechos federativos, por cuya adquisición se interesó públicamente hace tres semanas el empresario Juan José Hidalgo afirmando que estaría dispuesto a pagar un máximo de 300.000 euros. Sin embargo, al conocer que la tasación de esos derechos es de medio millón de euros, el presidente de Globalia, que fuera presidente de la entidad durante 15 años en cuatro etapas diferentes, parece haber reconsiderado su decisión, con lo que peligraría el fútbol en la capital del Tormes por vez primera desde 1923.
Los derechos federativos garantizan la plaza para competir en la Segunda División B. Si alguien los adquiriere, un equipo salmantino podría volver a competir, aunque no podría volver a usar el nombre de Unión Deportiva Salamanca, que muere con la sociedad ayer disuelta.
El posible cambio de denominación ha dividido en las últimas semanas a los aficionados, que confiaban en que alguien se hiciera cargo de un club que arrastra una deuda superior a los 20 millones de euros frente a los que veían en la solución propuesta por Hidalgo la única para no perder el fútbol en la ciudad.
Por otro lado, el futuro del también salmantino Guijuelo peligra de igual modo.