El reto que cierra el círculo
Del Bosque asume que ‘La Roja’ disfrutará de menos espacios que en la final de la Eurocopa y Prandelli apela al orgullo italiano para dar la sorpresa.
Cumplido el guión escrito en la previa de la Copa Confederaciones, Italia y España se encuentran hoy (21.00, Telecinco) en la segunda semifinal del mal llamado torneo de ‘campeones’, ya que precisamente los transalpinos compiten en Brasil como finalistas del último Europeo. Como ‘La Roja’ lo conquistó todo, la FIFA tuvo que recurrir a segundones para completar el cuadro. Y es ese inolvidable duelo del pasado 1 de julio en el Olímpico de Kiev el que condimenta la batalla de Fortaleza y condiciona todo análisis preliminar. Una pelea bajo un calor sofocante y una humedad superior al 80% que provoca sudores solo de pensarlo, y arbitrada por Howard Webb, el permisivo inglés que dejó impune la escalofriante patada del holandés De Jong a Xabi Alonso en la final del Mundial de Sudáfrica.
España es indiscutible favorita pero desconfía. Del Bosque y sus jugadores asumen que aquel fue un partido perfecto en todas las facetas del juego pero que ya es pasado. Y entienden que Italia es experta, competitiva, orgullosa y corajuda. «Ellos tienen el plus de la revancha y nosotros el de conseguir el título que nos falta», resume Sergio Ramos. Del Bosque, siempre cauto, insiste en que será difícil, que nunca hay dos partidos iguales y que seguramente los adversarios aprendieron la lección del sonrojante 4-0. «Esta vez no encontraremos tantos espacios», remató Jordi Alba, triunfador ante Nigeria con sus dos goles.
Resulta curioso pero el técnico salmantino ha cambiado el sistema de aquella final. Del falso nueve, protagonizado por Cesc, y del doble pivote, con Busquets y Xabi Alonso en el eje, a un ariete puro y solo un medio centro. Cambios que, a juicio de Del Bosque, tienen más que ver con las circunstancias que con un sentir futbolero. En Brasil no está presente por lesión el centrocampista tolosarra y en Ucrania era clave tapar la salida de un Pirlo pletórico que, en cambio, llega a Castelao entre algodones. Conviene valorar también que Xavi se siente más a gusto con solo un medio de cierre, igual que en el Barça, y que así se lo ha trasladado al cuerpo técnico, tal y como reveló Toni Grande.
Después de un camino fácil, con exhibición ante Uruguay, goleada en el recreo ante Tahití y un 3-0 a Nigeria engañoso, ya que por momentos a los africanos se les vio con más chispa, frescura y hasta toque, la selección nacional alcanza el cruce clave. O sigue hasta el final o se vuelve para casa con sensación de fracaso, sin poder presumir de completar un círculo inédito en la historia del fútbol.