atletismo. mundial de moscú
Beitia vuela a su cuarta final
La cántabra se mete entre las mejores con un salto de 1,92 metros. En Daegu 2011 no alcanzó la final y se quedó a las puertas del podio olímpico en Londres.
Las sensaciones de Beitia son positivas de cara a la final.
Ruth Beitia, capitana del equipo español en los Mundiales de Moscú, regresó a la final de altura de unos Mundiales, tras el paréntesis de Daegu 2011, al superar el listón situado en 1,92 metros en la ronda de calificación.
La atleta cántabra, que el año pasado, con 33 años, hizo un amago de retirada después de conquistar dos títulos europeos -al aire libre y en pista cubierta- y terminar cuarta en la final olímpica, reconsideró su decisión y ha vuelto a meterse en la final de unos campeonatos del mundo.
Beitia llegaba a Moscú con una marca de 1,95 al aire libre que era justo la que se necesitaba para pasar automáticamente a la final, aunque se pasó con 1,92. Empezó a competir en 1,83, altura que superó a la primera, igual que 1,88 y -rozando el listón- 1,92, la marca que seleccionó a las finalistas.
Será su cuarta final mundialista. Debutó en París 2003 con el undécimo puesto y una marca de 1,90. Dos años después, en Helsinki 2005, cayó en la calificación con 1,88; regresó a la final en Osaka 2007, donde fue sexta con 1,97, y obtuvo su mejor resultado hasta ahora en Berlín 2009, quinta con 1,99.
En Daegu 2011 saltó 1,92 y no se clasificó pero, curiosamente, formó parte del relevo 4x100 español, en sustitución de la lesionada Belén Recio.
La final de altura se disputará mañana a partir de las 4 de la tarde en horario peninsular.
Beitia definió la final como «territorio comanche, con tres rusas y una americana» y reveló que está «muchísimo mejor» de su tendón de Aquiles y anticipó sus planes de seguir en activo el año próximo.
Mullera acaba undécimo
El obstaculista español Ángel Mullera, campeón nacional y único representante en la final de 3000 metros obstáculos tras las eliminaciones de Roberto Aláiz y Sebas Martos, tan solo pudo ser undécimo. El catalán no pudo aguantar el ritmo de los mejores y no logró alcanzar su objetivo, estar entre los ocho mejores. El oro fue para el keniata Kemboi, seguido de su compatriota Kipruto y el francés Benabbad.
El lanzador de peso Borja Vivas fue la decepción de la jornada y no pudo meterse en la final. El malagueño logró una de las peores marcas, 18,97 metros, muy lejos del corte.
Por último, ayer se disputó la semifinal del 4x400 metros masculino. Los españoles Roberto Briones, Samuel García, Mark Ujakpor y Pau Fradera fueron sextos en su serie y no consiguieron el billete a la final pese a lograr la mejor marca del año.