BALONMANO. EL ADEMAR SE PRESENTA ANTE SU AFICIÓN
Un Ademar en construcción (25-25)
Un arreón de garra en la recta final permite al equipo leonés forzar un empate ante el Benfica en el partido de presentación ante su afición después de llegar a ir hasta seis goles abajo.
El lateral serbio Vejin intenta superar la defensa el exademarista Danil Chernov.
El Ademar es un equipo en construcción. El cuerpo técnico tiene la madera pero ahora resta darle forma hasta conseguir la talla deseada. Fue evidente en el partido de ayer ante el Benfica portugués en el Palacio; un choque que sirvió como carta de presentación ante la afición de un remozadísimo Ademar —es el conjunto más joven de la Liga Asobal— con un ochenta por ciento de caras nuevas. El empate final (25-25) fue sin duda el mejor premio para un conjunto leonés que marchó siempre a remolque del bloque portugués, mucho más hecho y conjuntado.
Lo mejor de todo fue que esas tablas conseguidas en el último destilaron un aroma viejo: el del Ademar que no baja los brazos pese a que todo parece perdido. Y así parecía para los hombres de Dani Gordo cuando en el ecuador de la segunda parte caían por seis goles de desventaja: 14-20 ante un Benfica con muchas más tablas.
A ese resultado se llegó claramente por la irregularidad del equipo tanto en defensa como en ataque. No es de extrañar. El bloque es prácticamente nuevo, con gente muy joven y muchos canteranos. Es otro Ademar totalmente distinto al de los últimos años y es obligado tenerlo en cuenta. A nadie se le escapa que Dani Gordo y su segundo Diego Dorado tienen mucho trabajo por delante. El centro de la defensa tiene mucho margen de mejora. Los portugueses la rompieron ayer una y otra vez con la conexión al pivote. La falta de horas de vuelo del joven brasileño Almeida se nota en este capítulo a pesar de su voluntad y tesón. En ataque faltó más fluidez de balón y hubo momentos realmente espesos. Sin embargo los balcánicos Dacevic y Vejin no se arredran ni se borran cuando vienen mal dadas y eso es una buena señal.
El Ademar está haciéndose y el rocoso equipo luso lo aprovechó para ponerse con esos seis goles de ventaja. Todo llevaba a pensar en un buen «repaso» pero ahí surgió la reacción marista con un siete con muchos canteranos como el extremo Mario López que con tres tantos consecutivos prendió la mecha que hizo reaccionar al equipo o las paradas del veterano Llamazares. Es el espíritu de este equipo, de este escudo y de esta camiseta. Volvió a brillar ayer y esa es la mejor noticia.