El berciano del eterno retorno
El central Jorge García Vega abandona su retiro del balonmano para fichar por tercera vez por el Ademar. Su llegada aporta experiencia al equipo más joven de la liga y cierra definitivamente la plantilla.
Vega fue presentado en las oficinas de Gasóleos Paso Honroso en León. Estuvo acompañado además del presidente Tano Franco y el entrenador Dani Gordo.
Llega para compensar una balanza que se inclina en demasía del lado de la juventud. A sus 37 años de edad el central berciano, Jorge García Vega, ficha por tercera vez por el Ademar para apostar veteranía y también minutos de calidad a un equipo al que le hacen falta ambas cosas. Lo primero porque es la plantilla más joven de la Liga Asobal y lo segundo porque con sólo doce fichas de jugadores profesionales el plantel se queda escaso para una campaña que incluye liga, Copa del Rey y competición europea en la Copa EHF.
«Necesitamos gente con experiencia y competitiva», explicó ayer en la presentación del jugador el técnico marista, Dani Gordo, para justificar la decisión de llamar a García Vega y sacarle de su retiro. De hecho es la segunda vez que le pasa en el último año. En la campaña pasada, cuando llevaba nueve meses alejado del balonmano, llamó a su puerta el Valladolid para que le ayudase a encauzar el rumbo y salir de los puestos de descenso en los que se encontraba. Y fue uno de los artífices de la reacción del equipo pucelano.
Lo mismo que espera ahora el equipo leonés. «Sin duda será un buen aliado para este nuevo reto. Y si la etapa es fructífera para él sin duda lo será para nosotros», subrayó Gordo. Y el presidente Tano Franco refrendó sus palabras: «No voy a descubrir que Jorge García Vega es un jugador de calidad contrastada».
De esta forma el central berciano inicia la que será su tercera etapa en el conjunto leonés. Fue primero jugador del Ademar durante su etapa como juvenil y cadete y también estuvo en el primer equipo en la etapa de Manolo Cadenas aunque nunca llegó a encontrar su hueco por lo que decidió hacer las maletas y marcharse para enrolarse en varios equipos de la Liga Asobal. Posteriormente regresó en la temporada 2008/09 con Jordi Ribera en el banquillo. Jugó en el equipo leonés hasta la campaña 2010/11 cuando llegó Isidoro Martínez al banquillo. Vega volvía a hacer las maletas para enrolarse en el Naturhouse La Rioja una temporada y anunciar su retirada del balonmano. Pero el hombre propone y el destino dispone y la llamada del Valladolid le devolvió de nuevo a la primera línea de competición. Lo mismo que hace ahora el Ademar con su nuevo proyecto. «La verdad es que me sorprendió que me llamaran pero nos pusimos de acuerdo en tres minutos», reconoce el jugador.
Sólo puso un requisito: compatibilizar su actual trabajo en un bufete de abogados con el deporte. Eso impedirá que pueda acudir a todos los entrenamientos de mañana. «Ya lo he hablado con el entrenador —dijo— y no habrá problema para hacerlo porque lo recuperaré de otra forma».