TERCERA DIVISIÓN. LOS EQUIPOS LEONESES NO CEDEN EN SU CAMPO
El Astorga frena al líder (0-0)
El equipo maragato hizo más méritos que su rival para conseguir la victoria.
El Atlético Astorga hizo méritos para haber conseguido algo más frente a un Real Valladolid B que sigue sin ganar en La Eragudina una temporada más desde su vuelta a la Tercera División. Ayer, maragatos y vallisoletanos pugnaron por la victoria, aunque más pendientes de no perder que de ganar, lo que se tradujo en el 0-0 final, aunque si un equipo debió sumar los tres puntos ese fue el astorgano.
El técnico local varió su línea defensiva colocando a Cristian en el lateral izquierdo, buscando dar más solidez a la zaga para frenar los posibles acometidas de Rubén, Vadillo y Zubi, manteniendo a Llamazares, que fue duda hasta última hora, en el lateral derecho y dando entrada en el eje de la zaga a Víctor, que ya había cumplido su sanción, con Antonio, para situar a Rubén de medio centro junto a Marcos, para dotar de más músculo un centro del campo que completaban Diego, Badera e Ivi Vales, dejando en punta a Roberto Puente, que reaparecía tras su lesión, que sigue siendo un auténtico estilete entre las defensas contrarias.
Este planteamiento maniató a los vallisoletanos, que apenas inquietaron los dominios de Javi, y aunque el encuentro era muy intenso, las ocasiones brillaban por su ausencia.
Aún así pudo abrir el marcador el Atlético Astorga en el minuto 29, pero Bandera echa por encima del larguero un balón que sólo tenía que haber empujado prácticamente sobre la línea de gol tras una gran jugada de Diego por la banda derecha. Sin ninguna jugada de gol más de reseñar se llegó al descanso.
Tras el paso por vestuarios todo siguió igual, aunque en el minuto 58 es Fran No el que remata de cabeza un saque de esquina, pero Javi desvía con la punta de los dedos el balón, que tras dar en el travesaño es despejado por Ivi Vales.
La replica local llegó en el minuto 71, pero el intencionado remate de Diego ajustado al poste izquierdo de la meta visitante es despejado con los puños por Julio.
A partir de ese momento el dominio maragato se acentúa, pero la defensa vallisoletana se defiende con mucho orden impidiendo que los locales consigan su objetivo. Su mayor error, no haber buscado la espalda a los centrales visitantes, probablemente lo más flojo del equipo.