Vettel emula a Schumacher
El tetracampeón suma su undécima victoria de la temporada, séptima consecutiva, por delante de Webber y Rosberg. Alonso remonta hasta el quinto puesto .
El alemán Sebastian Vettel toma una de las curvas en el Gran Premio de Abu Dabi.
Sebastian Vettel tardó apenas diez metros en colocarse primero. Desde ahí, hasta el final. El dominio del tetracampeón del mundo ha sido tal que, si no hubiera habido un eclipse solar parcial sobre el horizonte de Abu Dabi, el mayor fenómeno del domingo habría sido la victoria del alemán. Incluso por radio le tuvieron que advertir de que debía usar la cabeza y no confiarse: en cualquier momento un inoportuno reventón, un fallo mecánico o algún otro improbable acontecimiento podría dar al traste con sus opciones de igualar el récord de siete victorias consecutivas.
Pero no. Vettel consiguió ganar por undécima vez en este 2013, por séptima vez consecutiva, y lo celebró con un reto hacia la FIA: realizando unos ‘donuts’ en la pista, como ya hizo en India hace unos días.
Le acompañaron en el podio Mark Webber y Nico Rosberg. El único abandono del día fue de uno de los grandes protagonistas del sábado. Kimi Räikkönen debía remontar desde el fondo de la parrilla, después de su exclusión de la clasificación debido a que el morro de su Lotus no pasó el test de flexibilidad de la FIA, pero su carrera acabó en apenas tres curvas. El finlandés se tocó con Giedo Van der Garde en la salida, dañó la suspensión delantera y tuvo que abandonar.
Mientras la carrera se decantaba, nuevamente y como siempre, en favor de Vettel, por detrás aún estaba todo por escribir. Primero fue Adrian Sutil el que, por retrasar su primera entrada en boxes, provocó un atasco monumental. Eso benefició, entre otros, a un Fernando Alonso que llegaba remontando. Junto a él, Lewis Hamilton, Nico Hülkenberg y Felipe Massa se barajaron para intentar acercarse lo más posible al podio. De cara al final de la carrera, Ferrari mostró su mejor versión. Y Alonso también. Con el asturiano decidieron cambiar el guión. Así, el español esperó hasta que faltaban poco más de diez vueltas para el final, entró en boxes para poner el compuesto blando y tratar de llegar lo más arriba posible. Sin embargo, pocos podían prever que se encontrara con Vergne, justo por delante del propio Massa, en la salida de boxes. El asturiano no se amedrentó al ver que el francés le cerraba hasta echarle fuera de pista, y como ya le tenía la posición ganada, no dudó en acabar de confirmar su adelantamiento por fuera de la pista. Los comisarios entendieron que esta acción debía ser, cuanto menos, investigada, y por eso no se confirmó su quinto puesto hasta pasadas unas horas.